Los ataques a ovejas aumentaron de forma considerable. Entre las medidas más utilizadas se encuentran las vallas eléctricas, pero su instalación resulta costosa, especialmente en terrenos montañosos. Otra alternativa son los perros guardianes, aunque en algunos casos generan conflictos. En este sentido, un invento aparece como una posible solución para reducir los ataques de lobos sin causarles daño.
La innovadora red con púas que protege a las ovejas sin dañar a los lobos
Frente a este escenario, un inventor austríaco de 72 años llamado Rudolf Schaubach desarrolló un invento pensado para proteger directamente a cada oveja. Se trata de una especie de cota de malla fabricada con una red plástica de aproximadamente 1.5 por 1.5 metros y un peso de entre dos y tres kilos. El diseño incorpora púas de plástico recubiertas con tubos de goma para evitar lesiones tanto en las personas como en los propios animales.
El objetivo del invento no es lastimar a los lobos, sino desalentarlos. Cuando el depredador intenta morder el cuello o el lomo de la oveja, entra en contacto con las púas y abandona el ataque debido a la incomodidad que le generan. El desarrollo del prototipo y el proceso de patentamiento demandaron tres años de trabajo y una inversión personal de entre 50.000 y 60.000 euros por parte de su creador.
Un invento en discusión
Sin embargo, la propuesta también despertó críticas. Durante la primera prueba con un rebaño en alta montaña, la organización defensora de los animales Tierschutz Austria presentó una denuncia contra el sistema. Tras la inspección de un veterinario oficial, se ordenó retirar el dispositivo al considerar que podía limitar la movilidad de las ovejas y aumentar el riesgo de que murieran si necesitaban escapar de un ataque de lobos.
Además, varios pastores cuestionaron su utilidad práctica. Según explican, la lana crece rápidamente y termina enredándose en la malla, lo que dificulta su uso cotidiano, especialmente en rebaños numerosos.






