Durante la cuarentena, muchas parejas se han visto separadas durante un periodo aún por determinar, por estar en lugares diferentes cuando comenzó el confinamiento. También algunas personas que empezaban a conocerse han tenido que dejar su inicio de relación en stand by hasta que todo pase o continuarlo on line, dando un pequeño paso atrás en lo conseguido hasta el momento.
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Desde que comenzaron las multas a quienes violaran reglas de movilidad ciudadana, se han dado numerosos casos de personas pilladas in fraganti mientras corrían a ver a sus parejas. Esto, por difícil que resulte la separación, es una irresponsabilidad, pues cada vez que salimos a la calle sin motivo estamos aumentando las posibilidades de ayudar a que el virus se transmita. Por eso, vale la pena buscar otras formas de pasar el tiempo lejos de esa persona especial, sin perder la chispa. Existen muchas formas de conseguirlo, con diferentes niveles de picante.
La primera iniciativa que nos puede pedir a la mente cuando llevamos tiempo sin tener sexo, ya sea con nuestra pareja o cualquier otro compañero sexual, puede ser la práctica del sexting, consistente en el envío de imágenes o vídeos sexuales a otra persona, siempre con el consentimiento de las dos participantes.
Realizada correctamente, esta puede ser una práctica muy positiva; pero, por desgracia, al igual que ocurre con otras formas de sexo, puede conllevar delitos, tanto si no se realiza de forma consensuada, como si las imágenes se filtran y se difunden sin el permiso de la persona que sale en ellas.
Esto no debe pasar, pero ocurre, y en esos casos es importante dejar de culpabilizar a las víctimas, como bien ha explicado a Hipertextual la psicóloga, sexóloga y educadora sexual Laura Marcilla. “En primer lugar debe quedar claro que, aunque a veces se conciba así, las víctimas no somos siempre las mujeres”, narra la experta. “Es verdad que, por desgracia, todavía vivimos en una sociedad en la que la sexualidad femenina está peor vista, por lo que parece más fácil que cuando se difunde un vídeo de una mujer, este la persiga”.
Ahora bien, sea un hombre o una mujer el protagonista del vídeo, es importante tener claro que la culpa no ha sido suya. “Si mandas un vídeo, el problema no es que tú hayas mandado la foto o no hayas sido precavido, es que una persona no ha respetado tu intimidad, ha violado vuestra confianza y ha cometido un delito y, además, otras muchas personas han seguido la cadena y han conseguido que de repente sean cientos o miles”.
Tocarse se volvió una excentricidad. Y el toque de Facebook no alcanza. Ni siquiera el touch and go. En un país inmovilizado “toco y me voy” dejo de ser una posibilidad. En un tiempo vertiginoso el tiempo se volvió más lento y las distancias –en un mundo tan conectado que los virus no tardaron ni quince días en instalarse globalmente- más largas.
El coronavirus no es una enfermedad de transmisión sexual. Por eso, no hay recomendaciones específicas sobre si tener (o no) sexo. Pero ante una cuarentena total la posibilidad de contacto sexual se reduce a quienes están bajo mismo techo y no a las visitas sexuales.
De todas maneras aparecen dudas y no hay información oficial específica sobre sexualidad. ¿Es mejor tener sexo sin darse besos? ¿Es más peligroso apoyar los labios que la penetración? ¿Es mejor una posición sexual que de la espalda a otra que se mire a los ojos? Igual que todos los datos sobre pandemia las recomendaciones son dinámicas y variables.
Nadie sabe cuál va a ser el final de esta pandemia. Tampoco los efectos amorosos. Muchos prevén un baby boom y otros una ola de divorcios. Pero quienes están en convivencia tienen el bonus track de poder tener sexo en común con quien les toca compartir este juego de la silla (o de la cama) ahora que no se puede salir.
La sexóloga Mariana Kersz habla sobre las posibilidades de una pareja bajo el mismo techo: “Pueden tener sexo y dormir juntos en tanto tomen todas las medidas de precaución, higiene y desinfección de la casa y de la ropa (y más si hay uno de los dos que sale a trabajar y tiene mayor exposición al virus). Tener sexo los va a ayudar a mejorar su autoestima y fortalecer la relación de pareja, pero tienen que extremar las medidas al máximo para reducir la posibilidad de contagio”.
