Science Advances
Desde hace meses, en China los científicos investigan al pangolín como una de las especies responsables del contagio del virus.
La explicación de los científicos
Los coronavirus típicos del pangolín son diferentes al que produce la enfermedad del Covid-19 como para que puedan haber causado directamente la pandemia.
Sin embargo, contienen un punto de unión al receptor, una parte de la proteína necesaria para unirse a la membrana celular, que es importante para provocar la infección humana. De hecho, este sitio de unión hace posible la fijación a una proteína de la superficie celular que es abundante en las células epiteliales respiratorias e intestinales humanas, las células endoteliales y las células renales, entre otras.
"Si bien el ancestro viral en el murciélago es el coronavirus más estrechamente relacionado con el nuevo coronavirus, su sitio de unión es muy diferente y, por sí solo, no puede infectar eficazmente las células humanas", argumentan los expertos.
Una especie en peligro de extinción
El pangolín es un pequeño mamífero, similar al armadillo, que vive en las zonas húmedas de Asia y Africa y está en peligro de extinción.
Los pangolines se venden como comida en los mercados húmedos de animales vivos en Asia, de los que hace mucho que se sospecha que fueron la zona cero de la propagación a las personas de los virus que se originan en animales.
Desde la pandemia, los expertos de todo el mundo han hecho llamamientos al cierre de esos tipos de mercados, en China y en otros lugares.
El origen del covid 19 es necesario para encontrar su tratamiento
El origen del covid-19 es un aspecto básico para tratarlo con eficacia y este nuevo estudio sitúa en la mezcla genética de coronavirus casi idénticos de pangolín y murciélago la combinación decisiva para su salto a los humanos y su rápida expansión.
Los investigadores analizaron 43 secuencias del genoma de tres cepas del SARS-CoV-2 de murciélagos y pangolines, definiendo cuáles eran las más similares al coronavirus.
La selección evolutiva y la recombinación frecuente entre los virus de pangolines, murciélagos y humanos han permitido que estos salten de una especie a otra con facilidad.
Esta capacidad evolutiva empuja a evitar el contacto humano con especies animales salvajes como principal medida preventiva. En especial, los investigadores apuntan a los grandes mercados de zonas húmedas, sobre todo en Asia, donde el contacto entre diferentes especies es el caldo de cultivo perfecto para el salto entre especies de los virus.