Pandemia

Fin de la odisea para 17 estudiantes y 2 docentes que estaban varados en el exterior

Por UNO

Un caso particular de los argentinos que han quedado varados fuera del país por las cuarentenas impuestas en los países, al decretarse la pandemia mundial del coronavirus, es el de los estudiantes becados en el exterior o los profesionales cursando post grados, que hasta ahora no habían podido retornar a sus casas. Varios mendocinos sufrieron -y sufren- en carne propia esta situación. La UNCuyo está haciendo un seguimiento y dando apoyo a quienes están dentro de su jurisdicción, y hoy hay 19 que finalmente terminaron con la odisea de vivir esta crisis global lejos de sus casas.

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Tras ser asignados en distintos vuelos de repatriación, 17 estudiantes y 2 docentes de la UNCUYO lograron finalmente regresar a la provincia, luego del cierre de fronteras decidido por distintos países afectados por la pandemia. Por este motivo, su anhelo de abandonar estadías en el exterior y volver a Mendoza se había visto postergado, según informaron desde la casa de estudios. Entre ellos, se encuentran Renzo Fraccaro, Eugenia Rodríguez y Julián Bonadé, estudiantes avanzados de Medicina que habían elegido Francia para su experiencia internacional y que quedaron varados en Madrid, donde tuvieron que alojarse durante un mes hasta que Cancillería autorizara su regreso.

En total, fueron 150 los seleccionados por el Programa de Intercambio de la Universidad que les permitió viajar a distintos puntos del mundo, antes de que el aumento de contagiados de COVID-19 alterara lo planificado para sus becas. Ahora, los que lograron volver a la provincia -donde afrontarán un aislamiento de 14 días en hoteles asignados por el Gobierno local- provienen de España, Ecuador, Italia, Francia, Estados Unidos, Brasil y Colombia.

Un regreso truncado tras el viaje "soñado"

Fraccaro, Rodríguez y Bonadé llegaron a Europa el 29 de diciembre para iniciar en Lyon lo anhelado: "Un viaje de estudio que te cambia". Durante las primeras semanas del año pudieron realizar las rotaciones correspondientes en el hospital que les designaron. Para entonces, las novedades sobre coronavirus les llegaban solo por las noticias internacionales.

Sin embargo, y al igual que ocurrió en Argentina, el panorama sanitario de Francia se vio modificado de un día para otro y el avance del Covid-19 forzó al estado galo a suspender el cursado de instituciones educativas y declarar el confinamiento obligatorio. Ante ese panorama, los mendocinos decidieron regresar.

Para eso, luego de distintas averiguaciones, optaron por comprar nuevos vuelos de Iberia hacia Mendoza con escala en Madrid y Santiago de Chile. Cuando todavía no se cumplía la semana de cuarentena en Francia, alcanzaron efectivamente a tomar el de Lyon a Madrid. Sin embargo, el resto del trayecto nunca pudo concretarse. Mientras aguardaban su segundo vuelo, Chile decretó el cierre de fronteras y, al poco tiempo, también lo hizo Argentina.

Desde antes de declararse el aislamiento social obligatorio, la UNCuyo había ya activado todos los mecanismos disponibles para que regresaran a la Provincia: elevó toda la documentación y pedidos correspondientes a Cancillería y SPU para pedir la vuelta de los estudiantes con deseo de retornar. No obstante, a raíz de las políticas migratorias vigentes, sólo ellos puede decidir quiénes ingresan y quiénes salen del país. "Desde ahí comenzó una doble presión al órgano consular. La de los estudiantes y sus familias y la de las autoridades de la universidad para velar por el retorno de los estudiantes en Madrid y también del resto de los estudiantes en el extranjero que tienen necesidad de regresar a la Argentina", detallaron desde la Secretaría de Investigación, Internacionales y Posgrado (SIIP), aclarando que solo ellos tres abandonaron sus ciudades originales y quedaron a mitad de camino.

El fin de la historia

Luego de abandonar finalmente el aeropuerto en Madrid, adonde debieron dormir durante unos días, los estudiantes se trasladaron a un departamento de la capital europea donde convivieron alrededor de un mes, a la espera de una respuesta por parte de la Embajada Argentina en España.

Finalmente, el martes 28 de abril recibieron la novedad que esperaban y el viernes 1 de mayo tuvieron sus lugares asignados en uno de los vuelos de repatriación de Aerolíneas Argentinas. Éste, durante tres semanas, había dejado de viajar a Europa y se había concentrado en Latinoamérica.

Al arribar a Mendoza deben cumplir su cuarentena de 14 días en los hoteles designados de la Provincia antes de retornar a casa con sus familias.