Historias conmovedoras

"No se olviden de mí, necesito comer": el desgarrador pedido de Olguita que conmueve a toda Mendoza

Olguita tiene 73 años y pide ayuda en el centro de Mendoza porque su jubilación no le alcanza. Entre lágrimas, contó su historia y pidió no ser olvidada.

"Hoy estoy con mucho frío. Tengo los pies helados". Con esas palabras comenzó la charla de Olguita con Diario UNO. De pie, en la entrada de la Galería Caracol, en pleno centro de Mendoza, esta mujer de 73 años pasa cada mañana esperando la solidaridad de quienes transitan por la ciudad.

La falta de ingresos la llevó a una situación límite. Aunque es jubilada, aseguró que el dinero que cobra no alcanza para cubrir sus necesidades más básicas. "Soy jubilada, pero no me alcanza para nada", contó entre lágrimas.

Todos los días, de 8 a 12.30, permanece en la entrada de la Galería Caracol con una caja donde recibe colaboraciones económicas. En una mano sostenía las donaciones de dinero que le acercaba la gente y, en la otra, una bolsa con tortitas y algunos alimentos que había recibido esa misma mañana.

Todos los días espera una ayuda en el centro de Mendoza

Olguita alquila una pieza y vive junto a una de sus hermanas, de 80 años. Otra hermana fue operada recientemente y necesita cuidados, por lo que la familia atraviesa un momento especialmente difícil.

A pesar de las dificultades, asegura que hay algo que la ayuda a seguir adelante: la solidaridad de los mendocinos. "La gente es muy solidaria, es maravillosa", expresó con emoción.

Durante la entrevista contó que esa mañana había podido tomar un café con leche gracias a la ayuda de otras personas. Sin embargo, explicó que las necesidades siguen siendo muchas.

Cómo ayudarla

"No tengo teléfono, por eso no tengo alias", aclaró. Quienes deseen colaborar pueden encontrar a Olguita cada mañana en la entrada de la Galería Caracol o frente a la florería ubicada en esa zona del microcentro mendocino.

Consultada sobre qué necesita con mayor urgencia, respondió sin dudar: "Necesito comer, mercadería". También pidió frazadas y sábanas para poder afrontar las bajas temperaturas.

Los medicamentos, una gran preocupación

La salud es otra de sus preocupaciones. Si bien algunos medicamentos los obtiene a través de PAMI gracias a la ayuda de su hermana, explicó que hay otros que no puede pagar.

"Los remedios me los saca mi hermana por PAMI, pero no me los puedo comprar todos. Ahora necesito 30 mil pesos para un medicamento", relató.

A esa preocupación se suma el pago de los gastos cotidianos. "Tengo que pagar los impuestos y la plata no me alcanza", dijo mientras volvía a quebrarse en llanto.

Antes de despedirse, dejó un pedido que resume su difícil presente y su esperanza de recibir una mano. "Sería maravilloso que la gente pueda ayudarme. No se olviden de mí", expresó con la voz quebrada.

Queremos conocer tu historia. En Diario UNO nos interesa contar las realidades, experiencias y proyectos de nuestra comunidad. Si tenés una historia personal, un logro o una vivencia que te gustaría compartir con nuestros lectores, te invito a enviarme un correo a [email protected]. Tu voz también es parte de nuestras noticias.