Hace poco más de un año, durante lo peor de la pandemia de coronavirus, Mendoza se puso en alerta por una niña desaparecida en Maipú.

Me llevaron en una combi blanca, diría Soledad, de 12 años, poco después de haber sido encontrada sana y salva. Ahora, la Justicia archivó la investigación porque llegó a la conclusión de que la chica nunca fue forzada. Todo lo contrario: se fue de su casa por voluntad propia.

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El caso estuvo en manos del fiscal Carlos Torres para quien no hubo delito porque la menor de edad se fue de la casa en el distrito Luzuriaga y deambuló durante varias horas, todo por decisión propia.

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El fiscal Carlos Torres.

El fiscal Carlos Torres.

Las pruebas que el magistrado tuvo en cuenta para archivar la causa y cerrar la pesquisa son: informes médicos que revelaron que la chica ninguna clase de lesión (ni moretones, ni golpes que pudieron ser producto de forzamientos y conductas defensivas) y la desgrabación de varias horas de cámaras de videoseguridad.

De los exámenes fìsicos no surgió que la chica hubiera sido tomada por la fuerza, concluyeron desde el Cuerpo Médico Forense.

El análisis de las imágenes de videoseguridad captadas el miércoles 12 de agosto de 2020 muestran a la chica caminando en solitario "sin exigencias ni presiones", dijo el fiscal Torres.

También se la observa ingresando a un local comercial: una estación de servicios cercana a las calles Paso y Rawson.

Allí, de acuerdo a la pesquisa desplegada, jamás pidió ayuda y su conducta tampoco demostró que estuviera en riesgo o que hubiera sido víctima de un delito contra su integridad.

El caso

Soledad fue la chica que nos sacó el Covid de la cabeza por un rato, tal como tituló Diario UNO en ese momento tan grave para la humanidad entera.

Es porque a la desesperación de los padres y hermanos cuando advirtieron su ausencia se sumó la viralización de su carita y datos de contacto para quién pudiera dar información para encontrarla.