Mantener una planta de romero radiante en el jardín parece una tarea sencilla, pero muchos fallan en el intento. Sin embargo, muchos son los jardineros que revelan el método de poda definitivo para evitar que se seque y crezca con fuerza.
La planta de romero es, sin dudas, una de las estrellas de cualquier espacio. No solo por su inconfundible olor que perfuma tu casa, sino también por sus múltiples usos en los diferentes ámbitos.
El mejor momento para podar la planta de romero
¿Cuál es el error que comete la mayoría? La falta de una poda estratégica. Según especialistas en jardinería, el secreto para que el romero se mantenga siempre joven y productivo no reside en regarlo de más, sino en saber cuándo y cómo intervenir sus ramas.
Aunque muchos creen que se puede podar en cualquier época, los expertos advierten que el tiempo lo es todo. El mejor momento para realizar esta tarea es justo antes de que la planta florezca, preferentemente durante las primeras horas de la mañana.
En cuanto a la estación, lo ideal es esperar a finales de la primavera o principios del verano. Realizar cortes a finales del verano o durante el otoño es un error frecuente que puede comprometer seriamente la floración de la planta al año siguiente.
El corte debe realizarse siempre sobre los tallos más tiernos y verdes. Evitá a toda costa tocar la parte leñosa (la madera marrón y dura) ya que de ahí no brotarán hojas nuevas.
Cortá justo por encima de dos pequeñas hojas. Esto obliga a la planta a ramificarse hacia los costados, logrando un arbusto más tupido y frondoso. Por último, si tenés ramas que superan los 20 o 30 centímetros, podés recortar las puntas para equilibrar la estética y la energía del romero.
Consejos para mantener una planta de romero en casa
Más allá de lo planteado anteriormente, debes seguir al pie de la letra los consejos que se muestran a continuación para que la planta de romero se encuentre en condiciones:
- Suelo y Drenaje: utiliza tierra ligera, arenosa o pedregosa, idealmente una mezcla para cactus o con perlita, asegurando que la maceta tenga agujeros de drenaje.
- Temperatura y Ventilación: prefiere temperaturas moderadas (entre 5°C y 35°C) y buena circulación de aire, evitando corrientes de aire frío o calefacción intensa.
- Fertilización: es una planta poco exigente; abona moderadamente con humus de lombriz máximo dos veces al año.
- Plagas: vigila la aparición de pulgones o cochinillas, comunes si hay mucha humedad, y trátalos con aceite de neem o jabón potásico.






