La ciencia ha señalado que el cerebro es el lugar en donde se procesan las emociones, siendo el responsable de nuestra felicidad. Por otra parte, el impacto positivo de esta emoción en la salud cardiovascular también la relaciona mucho con el corazón, aunque una reconocida experta asegura que ninguno de los dos órganos es el que almacena este estado.
En su definición, la felicidad es una emoción o estado de ánimo que experimenta un ser consciente cuando llega a un momento de conformación, bienestar o se han conseguido ciertos objetivos deseables para el individuo consciente. Pero, ¿Cuál es el miembro del cuerpo responsable de ella?
El órgano responsable de gran parte de nuestra felicidad
Esta afirmación es realizada por la doctora María Dolores de la Puerta en su publicación "Un intestino feliz" donde explica la teoría de que el intestino, más allá de su papel en la digestión, desempeña un rol crucial en la producción de serotonina, conocida como la “hormona de la felicidad”.
Esta teoría no es para nada nueva, pues muchos especialistas incluso llaman al intestino como“el segundo cerebro” de nuestro organismo, ya que su funcionamiento juega un papel fundamental en la formación de las emociones humanas.
De acuerdo con la doctora mencionada, este órgano es responsable de generar el 90% de la serotonina del cuerpo, lo que lo convierte en un órgano vital para tener sensación de felicidad.
La conexión entre cerebro e intestino
La serotonina es un neurotransmisor que influye directamente en el estado de ánimo, el sueño y el apetito, y es generada en gran parte por el órgano que participa en la digestión.
El cerebro y el intestino juegan un papel significativo en la creación de emociones, en una conexión que es conocida como eje intestino-cerebro. Esta, es una red bidireccional que incluye vías neuronales, endocrinas y del sistema inmunitario.
Este descubrimiento refuerza la idea de que el intestino no solo es un órgano digestivo, sino también un centro neurálgico que impacta en la salud mental y emocional, responsable de la sensación de felicidad.






