Los espejos son objeto de decoración esencial en cualquier hogar. Su reflejo no solo nos muestra nuestra apariencia, sino que también nos enseña las energías que vibran a nuestro alrededor. Para el Feng Shui, una filosofía asiática de origen taoísta, este elemento debe estar en puntos estratégicos si deseamos repeler malas vibras.
Aunque muchas familias colocan los espejos en el baño o el dormitorio, algo lógico por el rol estético que cumplen, el Feng Shui sugiere poner este cristal en otro lugar de la vivienda. En consecuencia, a continuación te revelaremos de cuál es para que lo pongas en práctica de inmediato.
Feng Shui: dónde colocar un espejo
Según especialistas de esta técnica milenaria, la cocina es el lugar perfecto para colocar un espejo. Si bien suele ser una idea extraña, los resultados hablan por sí solos. El Feng Shui sostiene que este espacio culinario está lleno de vida, pero principalmente resalta que se trata de una sala en donde encontraremos la energía del fuego, por lo que será fundamental colocar un elemento decorativo de este tipo para que las energías positivas fluyan.
En concreto, el espejo promoverá las buenas vibras por la cocina, al mismo tiempo que nos permitirá tener una visión de los que sucede a nuestra espalda mientras cocinamos. En la misma línea, esta filosofía milenaria sostiene que no es necesario colgar un elemento ornamental de gran tamaño, ya que el tamaño no importa, lo fundamental será su presencia en este espacio culinario.
Por otro lado, el Feng Shui sostiene que la energía del fuego es unificadora y atrae otras buenas vibras. Por esta razón, al momento de cocinar, generalmente las personas se reúnen en la cocina y allí es donde prosperan otras vibras, como la fortuna y la creatividad. Además, es un espacio ligado con las emociones, particularmente con la alegría.
Para complementar el efecto del espejo, el Feng Shui recomienda eliminar el ruido visual de la mesa y de la mesada en donde cocinamos. En consecuencia, habrá que tirar aparatos y utensilios que están rotos, como así también guardar las cosas que no utilizamos con frecuencia. Por último, recuerda la importancia de tener el fregadero separado de la cocina.




