República Dominicana ocupa los dos tercios orientales de la isla de La Española, la cual comparte con Haití. Está situado en la zona central de las Antillas en el mar Caribe, por lo que tiene playas encantadoras de aguas cristalinas.
Bahía de Las Águilas es reconocida como la playa más hermosa de República Dominicana, según Go Dominican Republic, el sitio oficial de turismo del país caribeño. A continuación, exploramos los encantos más especiales que ofrece este destino.
Bahía de Las Águilas: una playa única en el Caribe
Esta playa está situada en el extremo suroeste de la provincia de Pedernales en República Dominicana y está dentro del Jaragua National Park. Es una bahía de arena blanca y aguas turquesas que se extiende por varios kilómetros a lo largo del Caribe. Tiene naturaleza virgen y forma parte del área protegida, así que se mantiene prácticamente sin desarrollos turísticos masivos.
Bahía de Las Águilas no tiene hoteles, tiendas ni restaurantes en la playa. Esto, lejos de ser una limitación para los viajeros, es lo que la transforma en un destino único. Tiene agua tan clara que se puede ver a través de ella desde la orilla y además está rodeada de un paisaje kárstico, de depresiones y rocas que la pintan como una playa exótica.
Llegar a Bahía de Las Águilas no es fácil, ya que no cuenta con acceso directo por carretera ni infraestructura turística tradicional. La mayoría de los viajeros llegan partiendo desde la ciudad de Pedernales, que se encuentra a varias horas en auto desde Santo Domingo o desde otras ciudades principales. Desde allí, se desplazan en un vehículo 4×4 por caminos dentro del parque hasta un punto llamado La Cueva, desde donde se toma un bote hacia la playa. Otra opción es hacer el trayecto completo en lancha desde Cabo Rojo.
Lo ideal para los viajeros que se animan a visitar esta playa es hospedarse en Pedernales o en localidades cercanas como Cabo Rojo, y hacer una excursión por el día hasta Bahía de Las Águilas. Eso sí, se recomienda llevar mucha protección solar ya que este paraíso carece de sombra.






