Desde las primeras luces del amanecer, la parroquia Nuestra Señora de Lourdes, en El Challao, comenzó a llenarse de fieles. Pero fue al mediodía y la noche cuando el santuario desbordó de devoción y esperanza. Venidos de distintos rincones de Mendoza y el país, hombres, mujeres y niños se acercaron a rezarle a la Virgen, a pedirle con el alma y a agradecerle con el corazón.
Miles de fieles peregrinaron para honrar a la Virgen de Lourdes, rezar por la salud y agradecer
Las historias de los fieles: el recuerdo de una hija llamada Lourdes; un largo viaje desde Santiago del Estero; el clamor por la salud y la necesidad de vender
El sol amable y la brisa trajeron alivio tras la sofocante ola de calor de los últimos días; y así una multitud se congregó en el predio. Entre oraciones y promesas también estaban los puesteros, quienes desde el alba ofrecieron desde llaveros con la imagen de Lourdes hasta pan casero, facturas y tortitas.
Las filas frente a los sacerdotes claretianos, llegados de distintas comunidades para brindar apoyo, parecían interminables. En sus manos, los fieles sostenían estampitas, cruces, figuras de la Virgen y hasta fotografías de seres queridos enfermos o a la espera de un milagro.
"Los pedidos son muchos, pero sobre todo por la salud. Sin salud, todo es más difícil", expresó el misionero claretiano Hernán Bravo, chileno y miembro de la comunidad cordobesa. "Es emocionante ver tanta fe. Mi consejo es que la conserven, porque la fe mueve montañas", reflexionó.
Desde La Pampa para honrar a su hijita Lourdes
María Alejandra Ramos llegó desde General Acha, La Pampa, con objetos de la Virgen de Lourdes entre las manos. "Mi primera hija se llamó Lourdes, en honor a la Virgen. Hoy hubiera cumplido 30 años", compartió con emoción.
"Vengo cada año a rezar y agradecer la familia que pude formar. Aunque solo la tuve un año y dos meses, esa hija me acompaña toda la vida", añadió.
Liliana Olivera, de Ciudad, también llegó con una petición especial. "Mis hijas Aisa y Mariana tienen 34 y 38 años. Una con discapacidad, la otra diagnosticada con cáncer. Vengo a pedir por ellas, porque la fe es mi fortaleza".
Cada 11 de febrero, desde que tiene memoria, visita El Challao. "Hoy me regalaron el último llavero que le quedaba a una vendedora. Creo que son señales", dijo con esperanza.
Desde Lavalle a El Challao a pie en una peregrinación de 42 kilómetros
Blanca Rosa Vicencio salió este lunes a las 19 desde Lavalle junto a un grupo de peregrinos. Caminaron 42 kilómetros en la noche estrellada hasta llegar al santuario. "Fue una noche hermosa, con la protección de nuestra Madre Lourdes. No hizo calor ni hubo lluvia, solo una brisa fresca que nos acompañó", contó.
Hace 20 años que repite este acto de fe. "La Virgen de Lourdes es todo para mí. Me ha escuchado en cada petición y lo menos que puedo hacer es agradecerle".
Llegó desde Santiago del Estero, durmió en la terminal y el martes vendió pulseras todo el día
Zulma Ocampo llegó desde Santiago del Estero con su caja de pulseras y medallitas de Lourdes. En silla de ruedas y con una sonrisa, se instaló cerca de la parroquia. "Perdí una pierna en un accidente, pero eso no me impide venir cada año", dijo.
Su vida fue siempre un aprendizaje tras otro: superó un cáncer y hoy enfrenta una insuficiencia cardíaca. "Pero acá estoy, con mi actitud de siempre. En mi provincia no hay trabajo y no puedo quedarme de brazos cruzados", dijo. Vendiendo a 500 pesos cada una, el día le rindió.
Toda la noche amasando para vender tortitas y medialunas en un puesto
Laura Carolina Moy, de El Borbollón, tampoco durmió esa noche. "Pasamos la madrugada amasando y horneando", contó, mientras ofrecía medialunas y pizzetas. Acompañada por su nuera, se instaló desde las 5 de la mañana.
"Estoy desempleada -reveló- y cualquier oportunidad de trabajo la aprovecho".
Con su venta esperaba reunir unos 80 mil pesos, aunque aún debía descontar gastos. "Pero vale la pena el esfuerzo", advirtió.
Una voluntaria de Cáritas aseguró que la crisis se siente
Gabriela Vay, de Lavalle, es una de las 50 voluntarias de Cáritas que pasó el día en el santuario. "La crisis se nota, la gente no tiene dinero, pero sí mucho agradecimiento y fe", sostuvo.
“Gracias a Dios tuvimos una linda mañana, fresca, hermosa. Acá llega gente de todas las clases sociales y el agradecimiento a la Virgen es la mayor motivación. Ella hace milagros”, concluyó.
Fotos y videos: Martín Pravata.













