Un dramático hecho ocurrido en la localidad cordobesa de Coronel Moldes mantiene en vilo a la comunidad. Una mujer de 42 años decidió romper el silencio y llevar su caso a los tribunales tras sufrir un grave e inesperado problema de salud luego de aplicarse una dosis de la vacuna contra el COVID-19.
La víctima de esta historia fue identificada como Flavia Ochoa, quien acudió a un vacunatorio local para completar su esquema de inmunización. Sin embargo, todo terminó convirtiéndose en una pesadilla que derivó en una millonaria demanda contra el laboratorio AstraZeneca y el Estado.
El síntoma que encendió las alarmas
Todo comenzó el 4 de enero de 2022, cuando la mujer recibió la tercera dosis correspondiente al desarrollo de la firma británica.
A las pocas horas de recibir el pinchazo, la mujer comenzó a sentir dolores musculares intensos y calambres punzantes en las extremidades, aunque lo peor llegó a la mañana siguiente: al intentar incorporarse de la cama para ir a trabajar, su cuerpo no respondió y cayó desplomada al suelo.
Según detalló en un reciente informe el portal iProfesional, la mujer fue trasladada de urgencia a un centro de mayor complejidad en la ciudad de Río Cuarto, donde los médicos le realizaron punciones lumbares y diversos estudios de alta precisión.
Tras los análisis de rigor, los profesionales confirmaron lo peor: la mujer padecía el síndrome de Guillain-Barré con cuadriparesia, una enfermedad autoinmune poco frecuente donde el organismo ataca sus propios nervios.
Un dictamen oficial de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo le otorgó un 75,60% de incapacidad laboral permanente. Hoy en día, Ochoa debe desplazarse utilizando un andador y convive con dolores crónicos.
"Empecé a sentir calambres y al otro día no me pude levantar. Hoy vivo con dolores intensos. Mi vida cambió un antes y un después", expresó la víctima.
La batalla judicial contra AstraZeneca y el Estado
Tras recibir una respuesta negativa en la vía administrativa por parte de los organismos de salud, la afectada tomó la decisión de acudir a la Justicia Federal. La presentación exige un resarcimiento económico por daño moral, incapacidad sobreviniente y pérdida del proyecto de vida.
Ahora, los tribunales deberán realizar peritajes médicos exhaustivos para determinar si existe un nexo causal directo entre la aplicación de la vacuna contra el COVID y el dramático diagnóstico neurológico que le impidió volver a caminar con normalidad.
En pocas palabras
- Mujer demandó a AstraZeneca: tras aplicarse la vacuna contra el COVID-19, una mujer cordobesa no pudo volver a caminar.
- Diagnóstico y secuelas: fue diagnosticada con síndrome de Guillain-Barré con cuadriparesia, resultando en un 75,60% de incapacidad laboral.
- Batalla judicial: la víctima reclama un resarcimiento económico por daño moral y pérdida del proyecto de vida contra el laboratorio y el Estado.





