Pocas personas lo saben, pero lo cierto es que la mezcla de cáscara de banana y bicarbonato de sodio puede ser altamente beneficiosa en múltiples sentidos. Esto se debe gracias a las propiedades de cada uno de estos ingredientes, que se potencian para otorgar cada una de estas ventajas.
En concreto, la mezcla de bicarbonato y cáscara de banana puede usarse en distintos mundos: jardinería, panadería, limpieza y otros beneficios, aunque carecen de respaldo científico.
Esta mezcla puede ser efectiva en múltiples sentidos.
Por qué se recomienda mezclar cáscaras de banana y bicarbonato
Las cáscaras de banana son ricas en potasio, fósforo, calcio y magnesio, nutrientes esenciales para el crecimiento saludable de las plantas. Al combinarlas con bicarbonato, se potencia el efecto del fertilizante.
En la cocina, el bicarbonato de sodio se añade a recetas que contienen puré de plátano, ya que los componentes ácidos de la fruta reaccionan con el bicarbonato, liberando dióxido de carbono. El resultado de esto es una textura ligera y esponjosa.
Por otro lado, esta mezcla casera también puede servir para lo que respecta a la limpieza de metales y eliminación de olores, de acuerdo a lo que se dice en las distintas redes sociales.
Esta mezcla puede ser utilizada en beneficio de las plantas.
Como si todo esto fuese poco, tienes que saber que también existen afirmaciones populares en internet sobre otros usos, aunque ninguno de ellos está respaldado científicamente.
Cómo hacer un fertilizante casero con cáscaras de banana y bicarbonato
- Corta las cáscaras: pica las cáscaras de banana en trozos pequeños, de aproximadamente 1 a 2 cm de largo. Esto ayuda a que liberen sus nutrientes más rápidamente.
- Combina los ingredientes: coloca los trozos de cáscara en el recipiente y añade el agua. Asegúrate de que las cáscaras queden completamente sumergidas.
- Añade el bicarbonato: incorpora la cucharadita de bicarbonato de sodio a la mezcla.
- Deja reposar: tapa el recipiente y deja reposar la mezcla en un lugar fresco y sombreado durante 2 a 3 días. Esto permite que los nutrientes se liberen en el agua, creando una infusión rica en potasio y fósforo.
- Cuela la mezcla: pasado el tiempo de reposo, cuela el líquido para separar las cáscaras (que puedes añadir a tu composta si tienes) del fertilizante líquido.





