En la búsqueda de alternativas sostenibles y económicas para el cuidado del hogar, la cáscara de banana ha pasado de ser un residuo a ser considerada "oro puro" para las plantas. Para potenciar sus efectos, puede ser mezclada con azúcar.
El éxito de este preparado radica en una combinación de química vegetal y nutrición. Las cáscaras de banana son ricas en potasio (42%), fósforo y calcio, minerales que fortalecen el tallo y previenen enfermedades, mientras que el azúcar también hace lo suyo.
Mezclar cáscaras de banana con azúcar: por qué recomiendan hacerlo
Al añadir azúcar, se genera un fenómeno de presión osmótica que facilita que los tejidos de la planta absorban estos nutrientes con mayor rapidez.
Como si todo fuese poco, el azúcar actúa como un combustible inmediato para los microorganismos beneficiosos del suelo, acelerando la descomposición de la materia orgánica.
Este método no solo es una forma de ahorrar dinero en fertilizantes químicos, sino que también es una forma natural de conservar tus plantas del jardín. Los beneficios de esta mezcla son los siguientes:
- Floración explosiva: el potasio es el encargado de estimular la aparición de flores y frutos.
- Raíces más fuertes: el fósforo presente ayuda al anclaje y desarrollo radicular.
- Resistencia a la sequía: las plantas bien nutridas con potasio regulan mejor el agua en sus células.
Cómo preparar tu fertilizante casero paso a paso
Existen varias formas de aprovechar este recurso, pero la más efectiva es el té de banana potenciado:
- Corta las cáscaras de 3 o 4 bananas en trozos pequeños.
- Hierve en un litro de agua durante 15 minutos.
- Añade una cucharada de azúcar mientras la mezcla está caliente para que se disuelva.
- Deja enfriar y diluye: es vital mezclar este concentrado con 5 partes de agua limpia antes de regar para evitar un exceso de sales o atraer hormigas.


