Durante los meses de invierno, los árboles de naranjas, mandarinas, pomelos y quinotos que conservan frutos en los patios mendocinos se convierten en el refugio ideal para la supervivencia de la mosca del Mediterráneo. Esta situación representa un peligro directo para la economía provincial, ya que la plaga utiliza estos cítricos urbanos como un puente biológico para luego atacar las plantaciones comerciales cuando suben las temperaturas.
Fecha límite para retirar la fruta de los patios
Para proteger la producción frutícola y evitar que la plaga vuelva a propagarse por Mendoza, es obligatorio realizar la cosecha total de estos frutales antes del 31 de agosto, quedando exceptuado únicamente el limonero. Si bien las autoridades recomiendan aprovechar la fruta para hacer dulces o conservas caseras, el Ministerio de Producción dispuso una alternativa pensada para los vecinos que no puedan llevar a cabo esa tarea.
Asistencia gratuita a domicilio a través del ISCAMEN
Para dar respuesta a quienes lo necesiten, la provincia puso a disposición el trabajo de las Brigadas Fitosanitarias del ISCAMEN. Este equipo se encarga de realizar la recolección y la destrucción total de los frutos de forma 100% gratuita directamente en las casas.
Aquellos residentes del Gran Mendoza que tengan este tipo de frutales en sus patios y quieran solicitar la ayuda, pueden llamar a la línea telefónica gratuita 0800 666 4722.







