Para casos de violencia de género

En Mendoza activan tres pulseras electrónicas por semana

Por UNO

Son 48 las pulseras electrónicas que se encuentran activas en Mendoza actualmente. Sin embargo, la provincia dispone de 100 dispositivos destinados a casos de violencia de género.

Este tipo de medida se lleva adelante como último recurso luego de que se registra una denuncia penal con restricción de acercamiento y el imputado la incumple, explicó a radio Nihuil Elizabeth Ormezzano, directora de Participación Ciudadana.

En el Gran Mendoza, existen 40 personas utilizando este sistema de monitoreo, ocho en el Este y una en la zona sur pero la cantidad de pulseras activas van variando.

"No se trata de algo establecido, hemos sabido colocar más de 50 en el Gran Mendoza", indicó la funcionaria.

Según explicó la provincia cuenta con 100 dispositivos magneticos para el control y monitoreo de individuos que tengan prohibición de acercamiento.

Ormezzano también señaló que Mendoza fue pionera en el uso de esta tecnología para casos de violencia de género. 

Cómo funciona

El dispositivo electrónico se coloca a los presuntos agresores y víctimas de violencia de género que se encuentren en una situación de violencia considerada de alto riesgo y cuando sea necesaria su implementación para garantizar el efectivo cumplimiento de las medidas cautelares ordenadas.

La tecnología cumple funciones de verificación de presencia y localización dual. El sistema está compuesto por una pulsera y un dispositivo para el presunto agresor  y un dispositivo destinado a la víctima.

Instalados los elementos, emitirán una señal continua que permitirá determinar la posición de los individuos. Una vez instalados la pulsera y los dispositivos, el presunto agresor no podrá acercarse a la víctima, debido a que la distancia de restricción se mantendrá, fuere cual fuese el ámbito donde se encuentren las partes, ya sea por acción premeditada o fortuita.

Ante una aproximación indebida, los elementos enviarán una alarma para desalentar el acercamiento al presunto agresor y advertir el acercamiento a la víctima y al Centro de Monitoreo y Gestión.

De este modo, estas alertas serán recibidas por el CMyG, que funcionará en el Centro Estratégico de Operaciones (CEO), y desde donde un operador entrenado y capacitado tomará las medidas establecidas en el protocolo de actuación.

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