Una experiencia, buena o mala, puede marcar vidas enteras y decidir un camino. “Fue una tristeza enorme. En una de nuestras recorridas por las calles conocimos a 'El Beto'. Creamos lazos y lo queríamos mucho porque era una persona muy tierna y dulce. Un día de invierno en 2011, lo encontraron fallecido por hipotermia en un banco de la plaza Independencia", relató Macarena Montoya voluntaria de la ONG Puente Vincular.
La joven de 28 años dedica horas de la cada semana para auxiliar y defender a personas en situación de calle. Valeria Centeno tiene 40. Ella también ayuda todo el tiempo, solo que su objetivo son los animales. Laura, en cambio, tiene 42, y su idea es más global. Pertenece a Greenpeace y realiza acciones en la provincia para la organización. Los tres pertenecen a una generación de personas solidarias que dedican su vida para combatir lo que ellos llaman: injusticia.
Revindicando derechos
La ONG Puente Vincular lleva 12 años trabajando con la gente en situación de calle. Son un grupo de personas que dedican sus días a acompañarlos, ayudarlos cuando se enferman y tratar de que vivan lo mejor posible.
'Unir', 'juntar', 'reunir' son las palabras con las que autodescriben su accionar. Jorge López (32) contó que les ha tocado vivir situaciones extremas en donde incluso han tenido que enterrar a personas porque nadie reclamaba su cuerpo.



