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Desaparecida en España

Malén Ortiz: manifestación en Mendoza para que investiguen el caso

El colectivo Ni una Menos organizó para este jueves a las 11 una concentración en el Consulado de España, para se investigue la desaparición de Malén Ortiz

Por UNO

El caso de desaparición de una menor, ocurrido en España, llegó a tener repercusión en nuestro país, y en particular en Mendoza, ya que hace ocho años, la joven Malén Ortiz salió de su casa en Calviá, Mallorca, y nunca más volvió a ser vista. La adolescente de 15 años había nacido en Mendoza, y a los tres años había viajado a España con su familia para radicarse todos allí. Desde el colectivo Ni Una Menos Mendoza organizaron para este jueves, a las 11, una concentración en el consulado español -Agustín Álvarez 455, de Ciudad- para exigirle a las autoridades de la península que se siga investigando el caso.

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Malén Zoe Ortiz vivía con su padre, Alejandro Ortiz, tras la separación de su madre, Natalia Rodríguez, quien luego se iría a vivir a Tailandia; su hermano Bruno; y la pareja de su papá, Arantxa. El 2 de diciembre de 2013, la joven salió del instituto donde cursaba sus estudios secundarios, en Santa Ponça, a las tres de la tarde. Llamó a su novio, Dani, de 17 años, para preguntarles si podía ir a almorzar con él. A continuación, telefoneó a su padre, Alejandro Ortiz, para avisarle, pero no pudo localizarlo, y dejó un mensaje a una de las empleadas que trabajan en el pequeño negocio familiar. Una cámara del barrio de su novio tiene registrada una imagen de la adolescente tomada poco antes de las cuatro de la tarde de aquel día, en dirección hacia Son Ferrer, donde vivía Dani. Sin embargo, en otra cámara próxima ya no aparecía Malén unos pocos instantes después.

Los investigadores de la Policía Judicial de Calviá tomaron declaración al novio de Malén, que insistió que no había llegado a verla. Se quedó dormido después de que ella le llamara y despertó dos horas más tarde, cuando su novia ya había desaparecido.

El papá de Malén realizó de inmediato la denuncia al ver que Malén no regresaba a casa, y luego hasta contrató un detective para hacer una investigación paralela a la de la Guardia Civil. También llegó a ofrecer, según medios españoles, una recompensa de 30.000 euros, recaudados en una colecta entre parientes y amigos, aunque nada dio resultado positivos, y hoy, a ocho años de la desaparición, aún no hay datos de su paradero.