El fenómeno del cambio climático marcó un hito alarmante en la historia reciente de nuestro planeta. Según los datos analizados por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF), los últimos tres años se posicionaron como el periodo con mayor acumulación de calor en la atmósfera terrestre.
Este informe destaca que, por primera vez, la temperatura media global superó el límite de 1,5 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, una barrera que los científicos asocian con riesgos severos para la salud humana y la biodiversidad en la Tierra.
La tendencia ascendente de las temperaturas muestra una aceleración preocupante en comparación con la década anterior. Aunque el año 2025 presentó cifras ligeramente inferiores a los dos años previos, con un promedio de 1,47 grados por encima de la referencia histórica, la Tierra se encamina a sobrepasar de forma constante el límite de los 1,5 grados para el año 2029. Dentro de este periodo, el 2024 se mantiene como el año más caluroso de la historia, seguido muy de cerca por los registros del 2023.
El impacto del cambio climático en los polos y océanos
A pesar de que el año pasado contó con la presencia de una fase débil de La Niña, fenómeno que usualmente trae condiciones más frescas, el planeta registró el ciclo de La Niña más cálido del que se tenga memoria. Los océanos jugaron un papel determinante en este escenario, pues mantuvieron temperaturas superficiales históricamente altas durante todo el ciclo. El impacto del cambio climático resultó evidente en las regiones polares, donde la Antártida vivió su año más caluroso y el Ártico ocupó el segundo lugar, alcanzando niveles mínimos de hielo marino en ambos extremos del globo.
La acumulación de gases de efecto invernadero, producto principalmente de la quema de combustibles fósiles, funcionó como el motor central de este aumento de calor. Los especialistas indicaron que el 1,5 no representa un precipicio definitivo, pero cada fracción de grado adicional altera significativamente el equilibrio ambiental. Esta situación generó una mayor frecuencia de eventos extremos en la Tierra, tales como incendios forestales devastadores, lluvias torrenciales y olas térmicas que afectaron a gran parte de la población mundial.
Un registro térmico sin precedentes en la historia
El análisis de la historia climática reciente revela que los últimos once años fueron los más calurosos a nivel global. Los expertos sugieren que existe una probabilidad del 80 por ciento de que uno de los próximos cinco años desplace al 2024 del primer puesto. El incremento de días con estrés térmico, definidos por temperaturas superiores a los 40 °C, alcanzó a más de la mitad del mundo, lo que evidencia la magnitud del desafío que enfrenta la humanidad ante el cambio climático.
La distribución de estas anomalías térmicas no fue uniforme, pero sí persistente. Mientras que el 2024 alcanzó un promedio de 1,6 grados sobre los niveles preindustriales, la inercia del sistema climático sugiere que la Tierra difícilmente retomará valores más bajos en el corto plazo.





