El árbol de mandarina es una planta que puede crecer perfectamente en maceta. Aunque, es cierto también que para que dicho ejemplar estalle de frutas, será necesario poner en práctica algunos cuidados claves de jardinería, los cuales te enseñaré a continuación.
¿Cómo cuidar un árbol de mandarina en verano?
La cosecha de las mandarinas se realiza entre los meses de junio y agosto. Para tener frutas grandes y sabrosas, será fundamental poner en práctica algunos cuidados de jardinería durante los meses de diciembre y enero, es decir, cuando la planta se encuentra en pleno crecimiento.
En este marco, el árbol de mandarina debe recibir suficiente luz de sol, por lo que la maceta debe ubicarse en un lugar luminoso, como la terraza, el balcón y el jardín. Es fundamental evitar que la planta esté expuesta en horas pico, como el medio día o la siesta, ya que allí el sol es más fuerte y podría quemar las hojas.
Por otro lado, en verano el riego también cumplirá un rol preponderante en el crecimiento del árbol de mandarina. El sustrato debe estar siempre húmedo, pero jamás encharcado, ya que las raíces podrían pudrirse. En este sentido, el recipiente deberá tener un buen drenaje para que el agua filtre.
Otro de los ejes en los cuidados del árbol de mandarina en maceta pasará por la poda. La misma es clave para redirigir la energía y los nutrientes que la planta tiene disponible hacia las ramas que tienen un mayor potencial para producir frutas. En consecuencia, al retirar las ramas que están secas, débiles, mal orientadas y que no permiten el desarrollo de las demás, podemos ayudar a que los nutrientes que necesita el ejemplar para generar fruta se concentren en las partes que sí tendrán frutos.
Finalmente, si en tu casa hay un árbol de mandarina en maceta, deberás nutrirlo con un potente abono casero para estimular una cosecha próspera y abundante. Diciembre y enero serán los meses claves para aplicar un fertilizante rico en potasio, fósforo y nitrógeno.






