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Psicología del color

Lo dicen los expertos: Las personas tóxicas y manipuladoras, eligen vestir con estos 4 colores en particular

Elegir los colores con los que vestimos no es un simple detalle, si no más bien es una forma de representación, un lenguaje no verbal que usa la persona

Si bien su estigma no trata de definir a la persona, la psicología del color puede revolucionar el mundo por sus interpretaciones. A tal punto que puede asociar entre ciertos tonos y conductas como la manipulación, el egocentrismo o la necesidad de control.

Qué colores que usan las personas tóxicas y manipuladoras

Estos colores varían entre cuatro tonalidades diferentes, pero poderosas. Estas elecciones cromáticas pueden ser un reflejo consciente, o no, del mundo interno que lleva cada uno.

El blog de Psicología y Mente nos ayuda a entender un poco como funciona la psicología del color en las personas:

Rojo intenso: dominación y poder

Persona con colores de vestimenta rojo y negro

Uno de los colores más estudiados es el rojo

El rojo es un color que simboliza fuerza, pasión, liderazgo, peligro y revolución, ya que se asocia a la sangre, pero también puede ser usado por personas que buscan imponer su voluntad sobre otros.

En individuos con rasgos tóxicos, el rojo puede manifestarse como una necesidad de dominar, ser el centro de atención o manipular a través del poder personal que se caracteriza con este color.

Las personas con comportamientos manipuladores suelen recurrir al rojo porque inconscientemente saben que activa emociones intensas en los demás, y lo utilizan como herramienta de control emocional o atracción sexual.

En el trabajo puede asociarse a la competencia, de hecho, un estudio reveló que los deportistas que vestían de rojo eran percibidos como más dominantes y ganaban más competencias. Por supuesto, esto es relativo, pero sucede, pues el poder de este color está comprobado.

Negro total: control emocional y autoridad

Mujer con vestimenta negra

El negro es otro color fuertemente vinculado a personalidades controladoras o emocionalmente inaccesibles.

El negro es un color clásico, uno de los más usados en el mundo. Transmite autoridad, elegancia y misterio, pero también puede reflejar una barrera emocional o una actitud defensiva, como suele pasar profesionalmente en los trabajos. Según la psicología del color, quienes usan negro en exceso pueden estar intentando ocultar inseguridades o ejercer control a través del distanciamiento emocional.

La percepción del negro se asocia con autoridad, dureza y, en algunos contextos, con agresividad, por eso se los asocia con perfiles tóxicos. El negro puede representar un escudo para no dejar ver sus verdaderas intenciones y mantener a los demás a distancia, dificultando la comunicación sincera o la empatía.

Gris: indiferencia emocional y frialdad

Mujer con vestimenta gris

Aunque parezca inofensivo, el gris puede ser un color revelador en ciertas personalidades.

El gris es un color neutro, pero en exceso puede asociarse con apatía, evasión y falta de compromiso. Las personas manipuladoras pueden optar por el gris para proyectar una imagen de calma y racionalidad, mientras en el fondo aplican tácticas frías y calculadas para manejar a los demás.

Según expertos en lenguaje no verbal y psicología del color, este tono suele ser común en personas que evitan confrontaciones directas, pero manipulan sutilmente desde la pasividad o la indiferencia emocional. Se llaman personas “tóxicas pasivas”, porque manipulan desde la indiferencia, manteniendo el control sin hacerse notar. Ideal para ser manipuladores y tóxicos, ¿no?

Azul oscuro: autoridad disfrazada de confianza

Hombre con vestimenta azul

También aparece en investigaciones como un color asociado a personalidades complejas

Aunque el azul transmite confianza y seguridad, cuando se trata del azul oscuro puede convertirse en un símbolo de autoritarismo encubierto. Algunas personas con rasgos manipuladores utilizan este color para ganarse la confianza ajena, mientras en realidad buscan influenciar decisiones o controlar situaciones sin que se note.

Este tono se asocia también a figuras de poder y estructuras jerárquicas, por eso suele usarse mucho en marketing como el logo de Facebook, lo que puede ser aprovechado por quienes buscan imponer sus ideas desde una posición de aparente serenidad. Es un color contradictorio, lo cual lo vuelve ideal para personas que buscan fascinar y confundir, características propias de comportamientos manipuladores.

No está de más destacar que estas percepciones no define ni es una regla de vida. Porque aunque el lenguaje no verbal dice mucho de lo que las personas no, los colores que dominan en su guardarropa también lo hace. Pues, controlar la percepción ajena es una de las claves.

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