Juan David Castillo, vendedor de chorizos a domicilio
Con su acento "paisa" típico del departamento de Antioquia, una cuenta en Instagram y en Facebook, los chorizos, la "chorineta" (como ha bautizado a su bicicleta de reparto) fue suficiente para que Castillo se convirtiera en el en un boom de ventas y en el "Man de los Chorizos".
Una idea, un negocio
Sobre su innovadora iniciativa, Castillo contó: "La receta de los chorizos es mía, está basada en los estudios de gastronomía que realicé en Argentina y en mi corta experiencia laboral aquí en Francia".
En redes sociales son muy populares su "chori-anuncios y las chori-noticias", para compartir en historias las imágenes de su emprendimiento y sus seguidores. Además, le suma a sus publicaciones en redes sociales, la impronta de la solidaridad, sobre todo con los inmigrantes que viven en la capital francesa.
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Castillo personaliza los empaques antes de entregar sus deliciosos productos.
"Empecé vendiendo en la página 'Colombianos en París'… y un día le llevé un pedido a uno, comencé a hablar con él y me contó su historia. Al final de la conversación, cuando me iba a pagar, me dijo: '¡deje así!'. Creo que le di pesar", recordó.
Castillo no pensó que entregar ese pedido y el gesto de ese cliente sería el punto de partida de la creación de su emprendimiento. Esta idea le permitió darse a conocer en todas las clases socioeconómicas y así el producto, opina, "no tiene estratos", y el cónsul general de su país hasta el colombiano "de a pie" degustaron sus chorizos criollos.
Redes sociales: la clave
Al margen de su producto, lo que más ha llamado la atención entre sus clientes son los relatos que publica en sus "Stories" de Instagram -donde tiene cerca de 4.000 seguidores-, que están llenos de humor y se han convertido en un canal de comunicación para muchos.
"Los chori-anuncios y las chori-noticias… ¡es una berraquera!, son todo un éxito. Las personas no saben en qué momento aparecerán en alguna de mis publicaciones", afirma.
Castillo, que vende su producto a dos euros la unidad y diez el paquete de cinco, tiene todavía una facturación modesta en los dos años que lleva con su proyecto, pero su éxito en redes contribuyó a aumentar el negocio.
Las aspiraciones del emprendedor siguen creciendo y espera -en un futuro próximo- recibir a sus "chori-fans" en su propio restorán.