Cuando los colonos europeos llegaron a Australia, introdujeron especies como vacas, ovejas, zorros y gatos salvajes en zonas donde nunca habían existido. Los zorros y los gatos comenzaron a cazar pequeños bettongs excavadores, animales fundamentales para la recuperación de la flora del desierto australiano, ya que sus hábitos de excavación ayudaban a modificar el suelo y favorecer el crecimiento de nuevas plantas.
La reintroducción de los animales que podían recuperar el desierto
El proceso de recuperación del desierto comenzó por etapas. En 2019, se completó la construcción de una enorme valla de 37 kilómetros de largo en el Parque Nacional Mallee Cliffs. Tras cerrar un perímetro de 9.570 hectáreas, los científicos llevaron adelante una operación para erradicar hasta el último gato y zorro del interior del área protegida.
Una vez que el desierto quedó libre de estas amenazas, comenzaron las liberaciones de los llamados "ingenieros del suelo". En una primera etapa, se soltaron 107 bilbíes fundadores en la zona abierta del parque. Entre 2021 y 2022, se incorporaron otras especies de animales excavadoras, como el bettong de cola cepillo y el ratón saltador de Mitchell. En 2023, se introdujo formalmente el bettong excavador (Bettongia lesueur) dentro de las áreas protegidas. Sin embargo, en 2026 ocurrió un cambio histórico.
Cómo estos animales comenzaron a recuperar el desierto
El ecosistema empezó a transformarse físicamente gracias a los millones de agujeros que estos animales realizan durante la noche. Sus excavaciones permitieron acumular agua de lluvia, airear la tierra compactada y hacer brotar semillas que habían permanecido durante décadas bajo el suelo.
El censo de abril de 2026 confirmó que los 107 bilbíes originales de Mallee Cliffs se multiplicaron hasta superar los 1.800 ejemplares. A nivel nacional, la organización AWC ya protege a 5.330 bilbíes.
En junio de 2026, apenas unas semanas antes, el Parque Nacional Sturt protagonizó otro momento histórico. Se realizó la liberación de bettongs excavadores fuera de las zonas protegidas por rejas. Los animales fueron trasladados a una "Zona de Entrenamiento Salvaje" de 100 kilómetros cuadrados. Fue la primera vez en 150 años que se registraron huellas de estos animales en el desierto abierto de Nueva Gales del Sur.
Al recuperar su libertad, estos animales comenzaron a cavar miles de hoyos cada noche para buscar alimento. Esas excavaciones aflojaron la tierra, atraparon el agua de lluvia y conservaron semillas, permitiendo que el desierto volviera a regenerarse por sí solo y recuperara parte del equilibrio perdido durante más de un siglo.
En pocas palabras
- Bettongs y animales: La reintroducción de bettongs en Australia busca reparar el suelo del desierto y aumentar la vegetación nativa.
- Impacto ecológico: Las excavaciones de estos animales mejoran la aireación del suelo, retienen agua y favorecen la germinación de semillas.
- Recuperación del hábitat: Tras 150 años, se observan nuevamente huellas de bettongs excavadores en el desierto abierto de Nueva Gales del Sur.






