La llegada del fin de semana activa, casi de manera automática, el radar de los mendocinos y turistas que buscan desconectar de la ciudad. Si bien Medoza es reconocida mundialmente por sus caminos del vino y la majestuosidad de la alta montaña, existe un desierto silencioso en el sur provincial que pocos tienen en agenda.
Lejos de los flashes y el turismo masivo, la Reserva Provincial La Payunia, en Malargüe, es el secreto mejor guardado para quienes necesitan un respiro de aire puro.
Un paisaje rojo para resetear la mente
Ubicado en el departamento de Malargüe, a unos 160 kilómetros de la villa cabecera, este impactante desierto volcánico suele pasar desapercibido para la gran mayoría de los viajeros que buscan los destinos más tradicionales.
Resguarda una de las concentraciones de conos volcánicos más densas del planeta: más de 800 volcanes extintos se despliegan en una extensión de 450.000 hectáreas.
En esta época del año, el aire nítido y seco de Mendoza potencia los colores de una manera irreal. La famosa Pampa Negra, una planicie alfombrada por pequeñas piedras de origen volcánico (lapilli), se fusiona en el horizonte con un cielo azul bellísimo, mientras de fondo se recortan los picos nevados de la cordillera.
Es el escenario ideal para los amantes de la foto o para aquellos que simplemente buscan turismo de apreciación y desconexión total.
Los volcanes más famosos del lugar
Pero este rincón no es solo una postal imponente. El predio resguarda una profunda historia geológica. Entre los puntos imperdibles del recorrido destacan el volcán Payún Matrú, con una colosal caldera que alberga una laguna en su interior, y el volcán Payún Liso, famoso por su cono perfecto que supera los 3.700 metros de altura.
A diferencia de lo que se podría pensar, este árido manto de cenizas no es un territorio inerte. La reserva representa un santuario biológico clave que alberga a una de las poblaciones de guanacos más grandes de Sudamérica, además de zorros grises, choiques y el majestuoso cóndor andino.
En pocas palabras
- Mendoza: El desierto volcánico de La Payunia, con más de 800 conos, ofrece un paisaje similar a Marte.
- Turismo: Esta reserva natural en Malargüe es ideal para la desconexión y el avistaje de fauna autóctona.
- Volcanes: Destacan el Payún Matrú y el Payún Liso, rodeados de biodiversidad como guanacos y cóndores.






