El reconocido psicoanalista y escritor argentino Gabriel Rolón compartió en un video con el consejo del día con una reflexión que invita a aceptar las dificultades de la vida con un grado de madurez e incluso resiliente. Su frase fue contundente: “La vida no siempre es justa”.
De seguro ya lo sabes. Todos lo sabemos. La vida es como es, y eso no quiere decir que salte en favor o en nuestra contra. Lo importante es que cuando todo parezca malo, entendamos que no todo lo que ocurre está bajo nuestro control.
Qué quiere decir la frase del día de Gabriel Rolón
Tal como lo explica en el video, muchas veces una persona da todo de sí misma. Se esfuerza por algo y cuando no resulta se siente frustrado o se viene abajo. Estas cosas pasan, es la vida. De eso se trata vivirla. De hacer, rehacer e insistir cuando las cosas no salgan.
Esta frase se puede aplicar en todos los sentidos. Cuando amamos y la otra persona no nos corresponde. Cuando trabajamos, nos esforzamos y dejamos gran parte de nuestra vida y las cosas no se dan como esperamos. Cuando tratamos de cuidarnos y la enfermedad nos toca la puerta igual. Cuando una oportunidad laboral se pierde o un sueño no se concreta. Todo eso, es porque la vida no es justa para nadie, por más que uno se lo merezca.
Para Gabriel Rolón, la vida nos golpea de preguntas y enojo, aceptar la realidad es clave para atravesar los desafíos emocionales sin caer en la frustración constante. Muchas personas creen que merecen una vida sin tropiezos, pero la vida no funciona así. La injusticia forma parte de la existencia, y nuestra tarea no es negarla, sino aprender a convivir con ella.
Nuestro aprendizaje está en cómo reaccionamos frente a lo que nos toca vivir. En lugar de quedarnos en la queja, propone trabajar en la aceptación y en la construcción de herramientas emocionales que nos permitan seguir adelante.
El valor de la aceptación
El experto sostiene que comprender que la vida no siempre es justa puede ser liberador. Este reconocimiento nos ayuda a dejar de pelearnos con lo inevitable y a encontrar un equilibrio interno que nos permita disfrutar más de lo que sí está a nuestro alcance.
En definitiva, aunque la vida no sea tal cual la planeamos o esperamos que sea, cada persona puede elegir cómo enfrentar sus injusticias y transformarlas en oportunidades de crecimiento personal.





