Hay un lugar en el mundo en el que están prohibidas las mujeres y los animales que sean hembras. Sí, esto es cierto. Esta República está en Europa y sus tradiciones están exceptuada en la Unión Europea.
La prohibición de mujeres y animales que sean hembras están vigentes desde hace más de 1.000 años en esta República enclavada en Europa. Si bien, para muchos puede resultar una falta de derechos, lo cierto es que es tan fuerte esa tradición que la Unión Europea le dio la posibilidad de excepción para que formara parte de la Comunidad.
La República en la que se prohíben las mujeres y viven en otro tiempo: Europa se lo permite
Esta República se encuentra en Europa. Se trata del Monte Athos y es parte de Grecia, pero funciona como un estado autónomo. Es como una especia de Vaticano, pero de la Iglesia Ortodoxa, lo que significa que tiene reglas más estricas y antiguas.
Entre las reglas que tiene este lugar, está el Avaton, una ley que se encarga de prohibir la entrada a las mujeres y que está vigente desde hace más de 1000 años.
Según cree los miembros de la Iglesia Ortodoxa, la Virgen María visitó la península de Calcídica, en donde está el Monte Athos, y le pidió a Dios que fuese su jardín, por lo que solamente se acepta su presencia allí y no de otras mujeres. O la de su espíritu. Tampoco se aceptan animales hembras. De hecho, se importan todos los insumos.
No obstante, hay una excepción a la regla y es la presencia de gatas, ya que estas se usan para mantener a raya la población de ratones que suelen habitar estos monasterios antiguos.
En este lugar enclavado dentro de Europa no solo no hay mujeres, sino que tampoco hay televisores ni radios y el uso de internet se encuentra muy restringido. Sin embargo, funciona como República y tiene su propio gobernador civil y un consejo de monjes que administran el lugar. Por si eso fuera poco, se rigen por el Calendario Juliano y no el Gregoriano, que se usa en casi todo el mundo.
Sin embargo, a pesar de esas diferencias, la Unión Europea tiene una cláusula especial en donde se acepta el status del monte Athos, aunque no cumpla con las leyes de libre movimiento y de igualdad de género.





