¿Cuántas veces sentís que la lista de pendientes no termina nunca?. No sos vos, es el estilo de vida que toca afrontar. Entre el trabajo, la casa y los imprevistos, la sensación de estar "corriendo de atrás" es constante. Para romper ese generador de ansiedad, surge con mucha fuerza la regla del 5-3-1, una propuesta que busca proteger nuestra salud mental.
La regla del 5-3-1 que simplifica la vida de muchas personas
La regla del 5-3-1 plantea la priorización con 5 acciones diarias, 3 semanales y 1 objetivo mensual para bajar la carga mental
Lo interesante es que esta regla no nació en una oficina o en reuniones para desarrollar estrategias para producciones empresariales o administrativas, sino en el mundo del entrenamiento de fuerza. El preparador físico Jim Wendler la diseñó para levantar pesas de forma progresiva sin terminar destruido. Al llevarlo a la vida cotidiana, la lógica es la misma: avanzar con pasos cortos pero firmes. Menos intensidad desesperada y más constancia.
Cómo aplicar la regla del 5-3-1 en la vida cotidiana
La clave de la regla del 5-3-1 es aprender a "podar" la agenda. Tenés que aceptar que no podés hacer todo, este es el primer paso para vivir mejor. Se organiza de la siguiente manera:
- 5 tareas simples al día: cosas operativas que se resuelven rápido (pagar una factura, un llamado breve, ordenar un rincón de la casa).
- 3 objetivos semanales: temas que de verdad mueven la aguja y requieren más foco (limpieza de un espacio hogareño, preparación de una clase o exposición, cambio de aceite del auto).
- 1 gran prioridad al mes: un proyecto importante, personal o laboral, que sea el norte de tus últimos 30 días (ahorrar determinada cantidad de dinero, un viaje de fin de semana, la compra de un bien de alto valor).
Por supuesto, cada persona tiene tareas y prioridades diferentes que debe ordenar con respecto a su tiempo y relevancia. Mientras que algunos realizan ejercicio con regularidad tres veces por semana con mucha naturalidad, otros deben proponerse hacerlo para lograrlo.
El verdadero beneficio de la regla 5-3-1: menos culpa
Lo más positivo de este enfoque no es cuánto tachás de la lista, sino el alivio mental que genera. Al decidir de antemano qué es lo importante, dejás de ver todo como una urgencia. Ese "margen de error" que recuperás es el que te permite, finalmente, ir a tomar un café con un amigo o simplemente tirarte en el sillón sin sentir que le debés algo al mundo.
No necesitás que sea lunes para arrancar. Probá una semana, fijate qué metas son realistas y ajustá sobre la marcha. Al final, se trata de que el tiempo trabaje para vos y no al revés.




