Si te encuentras buscando una nueva planta para cultivar en tu jardín, que combine belleza y un delicioso aroma, tenemos una alternativa ideal para ti. Se trata de una especie trepadora que puede crecer adornando paredes, rejas y cualquier otra superficie donde se dispongan guías o tutores. Además, es una planta de fácil cuidado.
El guisante de flor, cuyo nombre científico es Lathyrus odoratus, es el mejor aliado para tu jardín. Es una planta trepadora, de aspecto etéreo y flores delicadas, no solo embellece muros y enrejados, sino que también perfuma el aire porque tiene una fragancia fresca y dulce.
Características de la planta trepadora
Según un artículo de gardenia.net, es originaria de la región mediterránea, en especial del sur de Italia y Sicilia, no obstante, se ha expandido por jardines de todo el mundo gracias a su porte elegante.
Tiene pétalos rizados y coloridos que pueden ser blanco, rosa, rojo, lila o violeta. Sus hojas son ovaladas, pinnadas, y tienen un zarcillo terminal. Tienen un tono verde intenso y se vuelven crujientes con el calor y el sol.
Es una planta anual, lo que significa que completa su ciclo de vida en un año. Durante ese tiempo, puede alcanzar hasta 2 metros de altura, trepando con la ayuda de tutores o guías que se enredan en cualquier soporte que tenga cerca.
Cuidados básicos del guisante de flor
- Ubicación: como necesita rayos solares directos durante al menos 6 horas diarias, es mejor cultivarla en jardines exteriores.
- Suelo: para un crecimiento saludable, esta planta requiere suelos bien drenados y ricos en materia orgánica.
- Riego: el guisante de flor necesita riego semanal durante la temporada de crecimiento. Hay que evitar encharcamientos, pero manteniendo la humedad, especialmente en la época de floración.
- Soporte: para que la planta pueda crecer y trepar las paredes es importante proporcionar una guía o estructura para trepar.
- Poda: si quitas las flores marchitas, aportarás para una floración más abundante.




