La madreselva o lonicera es un tipo de planta exterior ideal para cultivar en el hogar, ya que no requiere demasiados cuidados. Además, aporta un toque ornamental a cualquier jardín, terraza o balcón, con sus delicadas flores. A continuación, te explicamos algunas curiosidades y cuidados para tener en cuenta.
Características de la planta
Existen alrededor de 180 especies diferentes de madreselva, y varían según sus características. Crecen como forma de planta trepadora o como arbusto. Generalmente, las encontramos en regiones de Asia, Europa y América del Norte, según el sitio experto Picture This.
Presentan flores tubulares, que a menudo atraen a mariposas y polillas. Luego de la etapa de floración, produce bayas que pueden ser de color rojo, azul o negro. Cabe destacar que ciertas bayas pueden ser tóxicas para los humanos.
Tipos de madreselva
El color de las flores de esta planta nos puede decir mucho. Si observas atentamente sus florescencias, descubrirás su especie.
- Lonicera sempervirens (Madreselva trompeta o coral): suelen ser de un tono rojizo o rosa coral, aunque ciertas variedades pueden ser amarillas.
- Lonicera japonica (Madreselva japonesa): las flores de esta especie inicialmente son cremas o blancas, pero con la edad cambian a amarillo.
- Lonicera caprifolium (Madreselva italiana): esta planta presenta flores de un tono rosa pálido por fuera y amarillo por dentro.
- Lonicera periclymenum (Madreselva europea o madreselva silvestre): pueden ser rosadas o rojas en el exterior y crema o amarillas en el interior.
Si quieres cultivar una madreselva en casa, tienes que tener en cuenta que es de exteriores. Se adapta bien a diferentes condiciones de luz, pero prefiere sol o semisombra. En temporada de calor es importante regar esta planta 2 o 3 veces por semana, mientras que en invierno con 1 es suficiente.




