Las plantas con flores tienen mayor atractivo ya que embellecen el jardín con sus colores y sus aromas. Si bien existen miles de especies diferentes, en este artículo te presentamos una planta que resulta bellísima, fácil de cuidar, además de que perfuma cualquier espacio.
La fresia (Freesia x hybrida) es una planta de exterior que produce flores a partir de la germinación de bulbos que se siembran meses antes del comienzo de la floración, en otoño. Cuando estos bulbos germinan, surgen de ellos unos tallos finos con hojas alargadas que, en primavera se llenan de racimos de seis o siete flores cada uno.
Son un verdadero espectáculo de belleza y color, por lo que se emplean para preparar ramos de flores. Y, además destilan un aroma intenso y agradable. Puedes encontrar fresias de diversos tonos: amarillo, blanco, morado, rojo o rosa.
Cuidados de las fresias
Los expertos de Hogarmania revelan que las fresias crecen mejor en entornos de sol o sombra parcial, aunque es mejor ponerlas en semisombra que a pleno sol para que las flores no se estropeen con el calor, sobre todo en los ambientes más cálidos. Respecto al frío, no soporta las heladas así que tienes que proteger esta planta durante el invierno.
La fresia crece mejor en pleno sol o sombra parcial. Si se cultiva en macetas, es mejor mantenerla en luz solar directa hasta que brote. Después de que aparezcan los brotes, mueve la fresia a un lugar más fresco hasta que florezca.
Prospera en entornos que imitan sus condiciones húmedas nativas, ya que es originaria de regiones con abundantes lluvias en el sur de África. Requiere un riego equilibrado, de dos a tres veces por semana.
Como planta perenne herbácea, la fresia se cultiva más comúnmente al aire libre donde puede beneficiarse de los patrones naturales de lluvia durante su temporada de crecimiento activa, garantizando una hidratación óptima y salud.
Para que las fresias puedan desarrollarse mejor, lo ideal es que tengan un suelo ligeramente ácido o con un pH neutro. Es importante que tenga una buena capacidad de drenaje para que no se encharque, porque que la acumulación de agua podría hacer que se pudran sus raíces.





