Los ingenieros de la NASA monitorean cada detalle mientras una nave espacial se prepara para enfrentar temperaturas extremas en una misión sin precedentes para la investigación del Sol. Este histórico momento sucederá justamente en Nochebuena, dentro de pocas horas, y podría cambiar lo que sabemos de nuestra estrella.
Expertos de la NASA confirmaron que la sonda Parker alcanzará los 430.000 millas por hora en su aproximación a nuestra estrella, una velocidad equivalente a recorrer la distancia entre Washington D.C. y Tokio en menos de un minuto.
Una proeza tecnológica de la NASA
Los laboratorios de la NASA invirtieron décadas de investigación para desarrollar un sistema de protección capaz de mantener los instrumentos de la sonda a temperatura ambiente mientras el exterior alcanza los 1.700 grados Fahrenheit.
Técnicos diseñaron un escudo térmico de 4,5 pulgadas de espesor compuesto por capas de espuma de carbono aislante y recubierto con pintura cerámica blanca reflectante.
Investigadores sometieron esta barrera protectora a pruebas exhaustivas, confirmando su resistencia a temperaturas superiores a los 2.500 grados Fahrenheit. Según explicó Nicki Rayl, subdirectora de heliofísica de la NASA, a la cadena norteamericana ABC, la sonda "estará dentro de la atmósfera superior del sol, literalmente tocando la estrella".
La misión de la NASA permitirá recolectar datos fundamentales sobre los vientos solares, fenómenos que interfieren con las comunicaciones terrestres y afectan el funcionamiento de los satélites.
Un momento crucial para la ciencia
Desde su lanzamiento en 2018, la NASA ha guiado esta nave en 21 aproximaciones previas, convirtiendo la visita número 22 al Sol en la más ambiciosa hasta el momento, y el momento crucial se dará en Navidad.
Los científicos de la NASA esperan obtener información crucial sobre el comportamiento solar durante su fase máxima, un período de intensa actividad que se extenderá hasta 2025.
Siguiendo los cálculos de la NASA, la sonda utilizó la gravedad de Venus en siete ocasiones para modificar su rumbo, realizando mediciones adicionales de la atmósfera del planeta vecino.
El equipo de control de la NASA deberá esperar hasta el 27 de diciembre para recibir las primeras señales sobre el estado de la nave, y hasta principios del próximo año para analizar los datos completos de esta histórica aproximación.
Los ingenieros de la NASA monitorean cada detalle mientras una nave espacial se prepara para enfrentar temperaturas extremas en una misión sin precedentes para la investigación del Sol.
Expertos de la NASA confirmaron que la sonda Parker alcanzará los 430.000 millas por hora en su aproximación a nuestra estrella, una velocidad equivalente a recorrer la distancia entre Washington D.C. y Tokio en menos de un minuto.
Así funciona la protección de la sonda




