La milanesa nació en Italia, pero tuvo su mejor adopción en Argentina. Buenos Aires es seguramente el epicentro de cientos de bodegones donde los porteños y turistas comen día a día. Pero en uno de ellos se puede comer algo monstruoso, como una bomba, ya que resiste a cinco bocas de comensales según dicen los cocineros.
La reputación de este bodegón es importante ya que se trata de un lugar histórico pero también mítico dentro de Buenos Aires. No solamente por su estilo rústico y su carta típica de un bodegón, sino porque también ofrece algo distinto: la milanesa para cinco personas.
El bodegón con la milanesa gigante
Está ubicado en el corazón de Vicente López, uno de los barrios más pintorescos y codiciados de la zona norte de Buenos Aires. La Normita Bodegón es una joya gastronómica que captura la esencia de la cocina argentina tradicional. Pero su fama trasciende los límites del barrio gracias a un plato que se volvió leyenda: la milanesa gigante para cinco personas.
Ubicado sobre calle Lavalle al 1.400, la Normita es ideal para una escapada rápida sin necesidad de alejarse demasiado del centro de Buenos Aires. Sobre todo para quienes van acompañados, una condición necesaria para los valientes que quieran afrontar el pedido de la milanesa XXL.
Además de la milanesa gigante, la estrella de la casa, el menú de la Normita es un homenaje a los clásicos de la cocina de bodegón. La tapa de asado con papas españolas, el guiso de lentejas, el pastel de papas cremoso, las empanadas fritas, los canelones, los fideos caseros y los raviolones son otras de las alternativas para los turistas.
Como todo bodegón porteño, la experiencia en la Normita va más allá de la comida y su milanesa gigante. El ambiente, con su estética clásica de bodegón -fotos antiguas, botellas de vino expuestas y mozos que conocen a los habitués por su nombre-, crea una sensación de pertenencia.






