Brasil es conocido a nivel mundial por el Carnaval y el ritmo vibrante de Río de Janeiro, pero también por las playas paradisíacas de Florianópolis. Sin embargo, más allá del radar turístico convencional, el país carioca resguarda tesoros naturales que parecen extraídos del paraíso. Para quienes buscan escapar de las multitudes y capturar paisajes inéditos, el interior del país ofrece escenarios con una belleza cruda y fascinante.
Se trata del Parque Estatal de Jalapão, un destino situado en el estado de Tocantins, que se ha convertido en el secreto mejor guardado para los amantes de la fotografía y la aventura. Es famoso por ser un oasis en medio del Cerrado (la sabana brasileña), donde el contraste entre dunas de arena naranja y manantiales cristalinos crea una estética perfecta para cualquier feed de Pinterest.
Atracciones únicas: el fenómeno de los Fervedouros
El gran imán de Jalapão son los fervedouros. Se trata de pozos de aguas termales y cristalinos rodeados de palmeras donde ocurre un fenómeno físico llamado resurgencia: la presión del agua que brota de las profundidades es tan fuerte que resulta imposible hundirse. Podés flotar sin esfuerzo mientras el agua turquesa brilla bajo el sol, creando fotos submarinas irreales.
Según Visit Brasil, aunque intentes hundirte en estos manantiales de agua, es imposible tocfar el fondo. La arena suspendida crea una ilusión de profundidad, haciendo la experiencia aún más fascinante. Algunos fervedouros alcanzan profundidades de decenas de metros. Entre los más conocidos se encuentran el Fervedouro do Ceiça y el Fervedouro Bela Vista.
Además de estos manantiales, quienes visital el Parque Estatal de Jalapão deberían conocer los siguientes puntos turísticos:
- Dunas de Jalapão: montañas de arena dorada que alcanzan los 40 metros de altura, ideales para ver el atardecer.
- Cachoeira do Formiga: una cascada de aguas de un verde esmeralda tan intenso que parece haber sido editada con filtros.
- Pedra Furada: una formación rocosa esculpida por el viento, el marco perfecto para retratar el horizonte.
Cómo llegar a este destino en Brasil
Para visitar este paraíso, la puerta de entrada es Palmas, la capital de Tocantins. Desde allí, el viaje continúa por tierra (unas 3 a 4 horas). Debido a que los caminos son de arena y difícil acceso, es imprescindible viajar en vehículos 4x4 o contratar un tránsfer. La mejor época para ir es entre mayo y septiembre, cuando el clima seco garantiza cielos despejados y aguas más transparentes
Para disfrutar el viaje con tranquilidad es recomendable contratar un guía local. En muchos lugares no hay señal de celular, teléfonos públicos o señalización, así que una persona experimentada puede ayudarte a disfrutar tu viaje en Brasil sin problemas.





