La historia de Emo el perro con cuenta corriente en un almacén. El can pide comida en un negocio y después el dueño se hace cargo de la cuenta. Mari, la almacenera de Pueblo Esther, contó que la mascota entra y se lleva “panes de hamburguesas, jugos” y que después “el dueño viene y paga lo que consume Emo”. Suele llevarse los alimentos “robados” para comerlos en la plaza.
La historia de Emo el perro con cuenta corriente en un almacén

Fiado. La historia de Emo, el perro que pide fiado.
Dentro de los robos y arrebatos que habitualmente suceden en la ciudad y la región, este se puede diferenciar por lo simpático de la situación. Y por el protagonista, que no es otro que Emo, el perro raza boyero de Berna que ya causa sensación en Pueblo Esther y a partir de ahora en todas partes porque ya salió en la televisión.
La cuestión es que el perrito -más bien perrote- todos los días aprovecha el momento en que su dueño, Juan, abre la puerta del frente de la casa, para salir y cruzarse al almacén de Mari. Ahí toma lo que quiere con su enorme bocota y se lo lleva a la esquina o a la plaza para comer o beber tranquilo. Y hasta tiene cuenta corriente.
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Mari, dueña del almacén, contó que Emo “se lleva pan lactal, packs de panes de hamburguesas, jugos; lo que tiene ganas”.
“Cuando Juan, el dueño, sale de la casa y deja la puerta abierta, Emo se viene para el local y se lleva lo que quiere comer”, agregó.
Lo curioso es que Emo consume tanto en la granjita que ya tiene cuenta corriente: “Al rato viene Juan a pagar lo que Emo consumió”, dijo Mari. Y apuntó entre risas que “a veces la cuenta es bastante abultada”.
“Hasta suele sacar bolsas de un kilo y medio de alimento y se las lleva”, describió la almacenera de Pueblo Esther. “Se porta muy bien, aunque es bastante atrevido”, comentó.
“Ayer se llevó panes de hamburguesas y un jugo, se fue a tomarlo a la plaza”, finalizó.