El aparentemente millonario negocio del polo en Argentina parece no ser tan así, ya que la Asociación Argentina de Polo, que preside Benjamín Araya, salió al mercado a buscar quién opere sus activos y financie sus desfinanciadas operaciones con un rojo operativo de varios millones de dólares.
Para este tema, la AAP tenía un acuerdo de confidencialidad vigente y una propuesta de asociación muy avanzada con la poderosa compañía inglesa Two Circles, la cual ignoró y violó al firmar un NDA con la argentina Tennium en el último cuatrimestre de 2025; luego de lo cual, en diciembre, Araya pretendió imponerlos como Agente Comercial Exclusivo a partir de la firma de un contrato sin concurso alguno que fue rechazado de plano por su Consejo Directivo. En ese momento, acorralado por la desprolijidad y prepotencia del fallido intento del presidente, el Consejo Directivo resolvió salvarlo y llamar a un concurso para designar al Agente Comercial Exclusivo de la AAP por los siguientes 3 años.
Pero una vez más, Araya, a partir de una decisión personal e inconsulta, sin el aval del Consejo Directivo e ignorando el resto de las propuestas presentadas, eligió nuevamente a Tennium, la compañía que produce el torneo de tenis de Buenos Aires y que carece por completo de experiencia en el polo.
La primera gran sorpresa que trae el tema es que Tennium presenta como financiador y proveedor de los fondos para la operación al uruguayo Juan Sartori, quien en estos días se encuentra envuelto en un escándalo de proporciones producto de la muy polémica y judicializada quiebra de Bioceres. ¿De dónde provienen los fondos con los que Juan Sartori y Martín Hughes prometen financiar a la AAP?, se preguntan con mucha preocupación los representantes de los clubes que son pasivos avalistas de la más que polémica decisión personal de Araya.
La segunda sorpresa para los socios de una institución que siempre hizo del bajo perfil y la prolijidad una religión es que Tennium y Sartori llegan de la mano de Alberto Pizzi, asesor personal de Benjamín Araya y CEO de la ex Securitas, compañía que debió hasta cambiar su nombre por los escandalosos casos de corrupción en los que estuvo involucrada. Pizzi, mentor de Tennium en el proceso actual y principal impulsor de la firma sin concurso y a las apuradas de diciembre 2025 (cualquier similitud con los procedimientos por los que fue denunciada Securitas es pura coincidencia), fue increíblemente el designado por Araya para evaluar las propuestas que se presentaron. Parece un chiste burdo, pero es real.
Para el mundo del polo, que se desayunó en estos días que la AAP necesita de millones de dólares para poder financiar sus arcas maltrechas (se desconoce el sistema con el que se auditarán esos fondos), sumarle la noticia de que el dinero vendrá de la mano de un polémico personaje enredado en más de un caso oscuro y del CEO de una compañía envuelta en casos de corrupción parece ser demasiado. En Londres, los abogados de Two Circles se frotan las manos mientras preparan la andanada de demandas que caerán sobre la AAP por la violación del acuerdo que mantenían vigente al momento en que Araya inició la negociación con Tennium.
En los palenques, aquí y en Estados Unidos, donde los principales polistas argentinos disputan estos días la temporada americana, se sigue y se ve con mucha preocupación el tema y lo cerca que pone al polo argentino del escándalo que estos días sacude a la AFA.
Nadie quiere verse involucrado en algo así, ni jugadores ni patrones, pero por sobre todo los sponsors nacionales y extranjeros, que siguen con muchísima preocupación la evolución del tema y evalúan retirar sus apoyos.
También causó mucha preocupación en la Casa Rosada; se sabe del apoyo irrestricto del presidente Milei al polo desde que asumió y se teme que este escándalo en ciernes traiga consecuencias negativas para esa relación y la imagen del presidente.
Demasiadas coincidencias con las formas y procedimientos de la AFA para las que habrá que ver si Araya tiene espaldas para explicar y soportar.



