"Lo que ves es gente queriendo aprovecharse de ti. Pueden venderte, pueden matarte por órganos. Morir es más probable que conseguir saltar", con esa advertencia, el padre de César Millán intentó frenar el inicio de una historia marcada por el riesgo: la decisión de emigrar de forma ilegal a Estados Unidos en busca de una vida mejor.
Con apenas 100 dólares en su bolsillo, o mejor dicho en su media, César se lanzó a lo desconocido y arriesgó su vida para llegar a la tierra de las oportunidades. No fue fácil, y atravesó diferentes adversidades, pero lo consiguió, y se convirtió en "el mejor entrenador de perros del mundo", según contó en el programa Red Table Talk de su amiga Jada Pinkett Smith.
La historia de César Millán
Millán nació el 27 de agosto de 1969 en Culiacán, México, y desde pequeño quiso emigrar a Estados Unidos. "Cuando tenía 13, le dije a mi madre 'mamá, ¿crees que puedo ser el mejor entrenador de perros del mundo?', después de ver 'Lassie y Rin Tin Tin' (dos perros famosos en la cultura del entretenimiento). Entonces, '¿dónde vivía Lassie y Rin Tin Tin?' ¡En Estados Unidos!", contó entre risas el adiestrador en el programa de Smith.
Tiempo después, para ser más preciso el 23 de diciembre de 1991, le comunicó a su familia que había tomado la decisión. "Fui donde mi madre, de nuevo, y le dije 'mamá, me voy'. '¿A dónde vas? Mañana es Navidad', me dijo. Y le respondí 'me voy a América'. Entonces, mi padre, que había ahorrado 100 dólares, me los dio y lo puse en mis calcetines", contó César.
En ese momento, su padre lo aconsejó y le advirtió lo que se vive en la frontera, un lugar muy peligroso. Cuando llegó, César conoció lo que era el miedo. Según comentó, hay mucha gente tratándo de aprovechar la vulnerabilidad de quienes están intentando cruzar.
Varias veces se dejó atrapar por la policía fronteriza de Estados Unidos, ya que le concedían alimento, que no sucedía con la policía mexicana. Luego de un periodo indefinido, César contó que pudo usar el dinero que le dio su padre para pagarle a una persona que lo ayudó a cruzar. "Un hombre delgado vino hacia mí, muy sucio, fumando un porro y me dijo 'por cruzar la frontera te cobro 100 dólares'. Era todo lo que tenía, era una señal. Él conocía el camino", sentenció.
Su vida en Estados Unidos
Cuando Millán desembarcó en Estados Unidos, comenzó limpiando residencias de perros y como peluquero canino. Tiempo después y con mucho esfuerzo, inauguró un centro psicológico canino en California, enfocado principalmente en la rehabilitación de perros agresivos.
Su trabajo fue tan exitoso que salió en el medio Los Ángeles Times y en 2004 lo contrataron de un canal de televisión para un reality show titulado The Dog Whisperer (El encantador de perros). Su profesionalismo lo llevó pronto a editar siete libros, una revista y varias series.
Pese a ello, su vida personal no tenía relación con las sonrisas que mostraba en la pantalla. El 2010 fue un año de pérdidas para la celebridad de los perros. Se murió su pitbull y su esposa Ilusión (con la cual tuvo dos hijos) le pidió el divorcio, por lo que la situación lo llevó a una sobredosis de píldoras.
Millán contó que "el sentimiento de fallar y no ser suficientemente bueno" fue lo que lo empujó a ese límite. En ese entonces, agradeció a Jada Pinkett Smith, por ser su amiga y su "cable a tierra".
Al tiempo, logró salir de la depresión, y conoció a la estilista Jahira Dar, en 2016 se comprometió con ella y en la actualidad es quien lo acompaña en sus nuevas aventuras. Por ejemplo, César Millán Live. Un tour alrededor del mundo, donde el entrenador continúa haciendo lo que más le gusta. Trabajar con perros y demostrar a las personas, que también es necesario aprender de la madre naturaleza para ser mejores humanos.






