Esta semana se conoció un informe de Unicef que indicaba que en Argentina existen casi 4 millones de chicos pobres sin acceso a las necesidades básicas. Y nuestra provincia no escapa a esta cruda realidad. De hecho, la directora ejecutiva del Banco de Alimentos de Mendoza, Lorena Troncoso, afirmó este jueves a Radio Nihuil que la institución ayuda a unas 80 organizaciones sociales por mes, lo que representa una asistencia a más de 37.000 personas, de las cuales el 75% son niños y niñas.
La directora del Banco de Alimentos reveló que asisten a casi 28.000 niños de Mendoza
La ayuda del Banco de Alimentos llega a merenderos, comedores, jardines maternales y centros comunitarios. Y para muchos pequeños es la única comida que reciben a diario. Por ello es tan importante el papel que juegan en la sociedad y las donaciones son fundamentales para su funcionamiento ya que los alimentos que reparten provienen en su mayoría del aporte de empresarios.
Los coletazos de la pandemia han dejado sus huellas en estos sectores más vulnerables de Mendoza, "donde comenzó a sentirse en el 2020 el aumento de la demanda de personas adultas y de la tercera edad. Veíamos que el panorama más complicado estaba por venir y así sucedió. Cuando el plato de comida falta en la mesa, la realidad es muy cruda", expresó Troncoso en diálogo con el programa Medio Día.
Troncoso contó que nunca dejaron de trabajar el año pasado -ni siquiera en los picos de contagios de coronavirus- y que a la ayuda cotidiana se sumaron personas particulares como consecuencia de la grave crisis económica. Precisamente, las donaciones superaron en ese momento el 1.000.000 de kilos de alimentos. "Por eso pudimos responder a esa gran demanda. La pandemia dejó muchos hogares sin trabajo, principalmente aquellos que vivían del mercado informal, por ejemplo haciendo changas. Esto llevó a un deterioro en las economías familiares, que ya estaban mal", explicó.
Otra de las características que se modificó durante la cuarentena estricta en las organizaciones fue la entrega de un bolsón de mercadería o de una vianda en lugar de un plato de comida diario, lo que complicó la asistencia al concretarse cada 15 días o un mes. "Sabemos que no es la solución, que se necesitan otras políticas estructurales para resolver esta problemática que repercute también en la educación", resumió la referente del Banco de Alimentos.


