La historia de la relación entre Estados Unidos y el gobierno de Nicolás Maduro no se escribió únicamente con sanciones económicas. Hubo también una dimensión menos visible, se trata el papel de la CIA (Central Intelligence Agency) el principal servicio de inteligencia exterior de los Estados Unidos.
Esa trama silenciosa de la CIA, muestra cómo Estados Unidos intentó conocer mejor la estructura interna del poder chavista desde adentro y lograr la captura de Nicolás Maduro.
La CIA infiltró una fuente que permitió monitorear a Nicolás Maduro
La CIA tejió en silencio una operación de largo aliento. Durante meses, agentes desplegados en Venezuela reconstruyeron el “patrón de vida” de Nicolás Maduro, combinando información de informantes dentro del propio gobierno con una vigilancia casi constante desde el aire, a través de drones difíciles de detectar. Así, paso a paso, lograron ubicarlo con precisión.
Con planificación minuciosa y coordinación estrecha entre la CIA y el ejército, la inteligencia allanó el camino y las fuerzas especiales ejecutaron la captura. Una guerra silenciosa de Estados Unidos, paciente y calculada, que terminó cerrándose sobre su objetivo. Así mismo, según el New York Time, la CIA tenía un grupo de agentes sobre el terreno en Venezuela trabajando clandestinamente desde agosto, según una persona familiarizada con el trabajo de la agencia.
La guerra silenciosa entre Venezuela y Estados Unidos
No existe evidencia pública de que la CIA haya contado con infiltrados dentro del círculo íntimo de Nicolás Maduro, como suele retratarse en relatos de espionaje, con acceso directo a cada conversación o decisión estratégica. Lo que sí está documentado son casos judiciales en los que exfuncionarios del régimen venezolano terminaron convirtiéndose en fuentes de información para Estados Unidos.
En paralelo, la política de Estados Unidos hacia Venezuela ha incluido mecanismos de presión sostenidos en inteligencia financiera y sanciones. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, ha sancionado a numerosos altos funcionarios venezolanos, incluidos actores clave del aparato de seguridad, por su participación en la represión y en prácticas de fraude electoral.






