Desde el sector de la educación son muchos los reclamos para que se retorne al dictado de clases presenciales , y mucho se ha hablado del "año perdido" para la formación del estudiante, pese a los valientes y denodados esfuerzos de los docentes, para evitar daños mayores. Pero no sólo el área educativa es la que pide el fin de la virtualidad. A los prestadores de servicios, como los transportes escolares, se suma el llamado urgente del comercio, particularmente la Cámara de Librerías, Jugueterías y Papelerías de Mendoza (CALIJU) que pide que los estudiantes vuelvan a las aulas respetando los protocolos sanitarios correspondientes. El presidente de esta entidad, Gustavo Fernández, viene gestionando ante las autoridades la apertura de las clases presenciales, y compartió datos alarmantes sobre la crisis que vive el sector.

La cuarentena obligatoria, las condiciones de ASPO (aislamiento) y DISPO (distanciamiento) y las clases virtuales generaron enormes perjuicios al sector desde el punto de vista económico, señala la entidad. Además hubo cierre de locales. Por ello la Cámara confeccionó un documento en el que hace sus pedidos y respalda su postura con datos concretos.

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El documento de la Cámara

"La Federación Económica de Mendoza respalda el apoyo expresado por la Cámara de Librerías, Jugueterías y Papelerías de Mendoza al gobierno provincial para comenzar el ciclo lectivo de forma presencial en marzo de 2021. Al igual que dicha cámara, también se solicita que esta decisión se mantenga firme arbitrando los medios necesarios para hacerla efectiva.

Se fundamenta dicha solicitud, en la necesidad de dar impulso a los comercios de los rubros que aglutina la Cámara (Librerías, Papelerías, Jugueterías y Afines), previendo la temporada de venta de útiles escolares 2020/2021, que habitualmente se inicia en los meses próximos (de diciembre a marzo principalmente), tomando en consideración que la temporada pasada correspondiente al periodo 2019/2020, se vio completamente afectada por la Pandemia del virus SARS-CoV-2 con las consiguientes restricciones de cuarentena obligatoria primero, y luego, las condiciones de ASPO y DISPO, sumado a las clases virtuales (cuyos insumos principales fueron sólo de tipo digital), que generaron enormes perjuicios al sector comercial desde el punto de vista económico, por la disminución de ventas e incluso en algunos casos más severos conllevaron el cierre de locales comerciales que no pudieron hacer frente a las pérdidas.

Es importante destacar que la asistencia al colegio, retroalimenta un circuito de generación de empleos y ventas, que activan el sector comercial y de servicios, tanto en lo que se refiere a los rubros que la cámara representa, como a tantos otros.

Por ello es que reflexionando y considerando que en otros países del mundo desde hace varios meses se asiste a los centros educativos, tal es el caso de Europa que pasa por su segunda ola de casos de coronavirus (más grande incluso que la primera), y aún con restricciones en la circulación, la mayoría de las escuelas permanecen abiertas, con los protocolos de seguridad recomendados por la Organización Mundial de la Salud.

Que aunque la evidencia aún no es concluyente, existen múltiples trabajos preliminares que demuestran que las escuelas no son grandes focos de contagio y transmisión, como lo presenta la investigación publicada por la revista Nature "Por qué las escuelas probablemente no sean puntos de acceso COVID" https://www.nature.com/articles/d41586-020-02973-3.

Que la misma OMS elaboró un documento publicado el 18 de octubre, titulado “Qué sabemos sobre la transmisión de la Covid-19 en escuelas” (What we know about COVID-19 transmission in schools), para reunir la evidencia disponible hasta el momento, y afirma que “la apertura de escuelas no provocó un aumento de la propagación en la comunidad donde la infección era baja” y que es poco probable que “los niños y las escuelas sean los principales impulsores de la transmisión de COVID-19, cuando en la comunidad la transmisión es baja y cuando se aplican las medidas de mitigación adecuadas” (como el uso de tapabocas, distancia entre los alumnos, medidas de higiene y ventilación).

Que con fecha 16 de noviembre pasado la Dirección General de Escuelas de Mendoza (DGE) ha puesto a disposición el Protocolo Marco Provincial, a través de la Resolución 2.777 donde quedan establecidas las habilitaciones presenciales para realizar algunas actividades educativas previstas.

Que el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, aseguró recientemente que desde su área está "todo listo para que en 2021 la presencialidad en las escuelas sea la regla"; y por último, teniendo en cuenta que como país federal, los sistemas educativos dependen de las provincias, por lo cual este gobierno provincial tiene además la potestad para permitir el regreso a clases con asistencia, desde la FEM y la Cámara de Librerías, Jugueterías y Papelerías de Mendoza se solicita el regreso a clases presenciales en el ámbito local, respetando todos los protocolos y medidas de seguridad recomendadas".

"Preocupa la falta de certidumbre"

Consultado el presidente de la Cámara, Gustavo Fernández, explicó que la "situación es muy angustiante". Además agregó: "Preocupa mucho la falta de certidumbre. El tema de las compras de útiles escolares tenía su inicio para nosotros los comerciantes entre septiembre u octubre, cuando comenzábamos a hacer las compras para el año siguiente. Algunos padres ya venía con la lista a partir de diciembre o enero, y la mayoría ya en febrero y marzo. Ahora estamos en enero del 2021, ¡y no hemos hecho ninguna compra!"

No se sabe qué va a pasar. Por eso pedimos que se hagan las clases presenciales, ya que de la otra forma (virtual) nosotros no vendemos nada. El año pasado vendimos entre un 40% y 50% menos que en 2019, y por ello las fábricas, han bajado la producción a la mitad. Si se abren las clases normalmente, pueden llegar a faltar útiles No se sabe qué va a pasar. Por eso pedimos que se hagan las clases presenciales, ya que de la otra forma (virtual) nosotros no vendemos nada. El año pasado vendimos entre un 40% y 50% menos que en 2019, y por ello las fábricas, han bajado la producción a la mitad. Si se abren las clases normalmente, pueden llegar a faltar útiles

"Son muchas las librerías que tenemos asociadas que han tenido que cerrar por no poder pagar los sueldos por la falta de ventas, pero hay una clase de negocios que no se ve y son los que más han sufrido el golpe, y son los negocios de barrio. Estos a su vez, con su cierre, repercuten en los ingresos de los mayoristas, y así se forma una cadena de falencias que termina en el fabricante de la mercadería que vendemos", concluyó Gustavo Fernández.