Luego de la muerte de Marcelo Marzola, de 46 años, sus familiares aseguraron que hubo abandono de persona en el Hospital Paroissien, ya que, según indicaron, no le dieron ningún medicamento, no le hicieron un diagnóstico, y le dieron de alta a pesar que su cuadro había empeorado. Cuando llevaron al nosocomio el pan rallado que habían usado, les indicaron que no podían analizarlo y al devolvérselo le dijeron "acá tienen el pan rallado para hacer milanesas". Este fue el último drama de una cadena que comenzó a fines del año pasado.

El Ministerio de Salud indicó que investigan de forma conjunta con los Departamentos de Higiene de los alimentos, Epidemiología y de Zoonosis, además del Cuerpo Médico Forense para determinar la causa de muerte de Marzola.

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Un hermano de Marcelo contó a Diario UNO que cuando fue a buscar a sus sobrinos, quienes fueron dados de alta en la madrugada del jueves 21 de enero, vio que su hermano estaba adolorido, sin poder hablar ni moverse, y sin saber qué tenía. "Me dijeron que estaba todo bien. Les pregunté si corría peligro su vida y me dijeron que no".

"Me fui a la casa de mi hermano a buscar una muestra del pan rallado, porque supuestamente lo iban a analizar. Les dijimos como cuatro veces que teníamos el pan y nos dijeron que no podían, que no sabían hacerlo. La última vez que se lo dimos, nos lo devolvieron y dijeron: 'Acá tenés el pan rallado para hacer milanesas'", relató el hermano de Marcelo Marzola.

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Detalló: "A mi hermano le dolía mucho todo, no podía hablar, sentía que se desmayaba, no se quería dormir porque pensaba que no se iba a despertar. Y a las 14 le dieron el alta porque necesitaban que se fuera. Lo fui a buscar, lo tuve que levantar, ponerlo en silla de ruedas y como pude subirlo al auto. Estaba desvanecido, no podía hablar ni podía tener la cabeza erguida y le dieron el alta así".

Antes de irse del Hospital Paroissien, el hermano de Marcelo aseguró que le dijeron "que si se sentía como el exorcista, que fueran al Hospital Central".

Así fue como Marcelo regresó a su casa, donde debían ayudarlo para levantarse y sentarlo en la silla de ruedas. Además, no podía hablar, lo que recuperó con el paso de los días, aunque no se mejoró.

"Si eso no es abandono de persona no sé cómo se llama. No queremos que esto quede como si nada, y esta gente siga trabajando ahí con esta falta de profesionalismo, falta total de empatía, sin ganas ayudar a la gente. Antes de explicarte lo que tiene quieren sacarte de ahí lo más rápido posible", agregó el hombre, quien espera el resultado de la necropsia del Cuerpo Médico Forense para saber de una vez por todas qué le causó la muerte a su hermano.

La familia está devastada, ya que los últimos meses del 2020 fueron los peores de su vida debido a que los padres de Marcelo murieron por coronavirus, y poco después también falleció su suegro.

Acciones del Ministerio de Salud

El subsecretario de Salud, Oscar Sagás, indicó que en el momento que se tomó conocimiento de la muerte de Marzola y la sospecha sobre el pan rallado en mal estado, comenzaron un abordaje integral con los Departamentos de Higiene de los alimentos, Epidemiología, y Zoonosis.

Además, el Cuerpo Médico Forense realiza la necropsia y será quien dé la causa de muerte del hombre de 46 años.

“Consumieron milanesas que refiere la familia que estaban en la mal estado. Zoonosis también participa porque las personas que comieron estos alimentos dicen que le dieron lo mismo a 4 perros y 3 gatos, los cuales estuvieron somnolientos, decaídos, y luego fallecieron”, indicó Sagás.

Por su parte, Gonzalo Vera Bello, jefe de Epidemiología de la provincia, sostuvo: “Siempre que aparecen estos eventos se consideran como enfermedades transmitidas por alimentos. Hay varias líneas de investigación con la finalidad de evitar que otras personas estén expuestas al veneno o alimentos. Por eso todas las instancias del abordaje integral y rápido para dilucidar la causa de intoxicación y muerte de esta persona”.

Además, dijo que los ingredientes para las milanesas los compraron en un supermercado y las prepararon en su casa, las cocinaron fritas y las acompañaron con arroz, “le sintieron gusto desagradable al pan molido y dejaron de comer”.

Vera Bello recomendó la higiene adecuada de los alimentos, tanto frutas y verduras, como ingerir agua potable y en el caso que algún alimento o carne tenga una procedencia dudosa, evitar comerlo.