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La base espacial china en una provincia Argentina que inquieta a Estados Unidos

La base espacial en esta provincia Argentina no es solo un centro de investigación tecnológica, sino también un nodo en el tablero geopolítico del espacio

En el corazón de la Patagonia argentina, cerca de la localidad de Bajada del Agrio, se erige desde 2018 una instalación única en su tipo en América Latina. Se trata la Estación de Espacio Lejano operada por la Administración Espacial Nacional China (CNSA) esta en la mira de Estados Unidos.

Esta base, construida tras un acuerdo firmado con Argentina en 2014 y ratificado por el Congreso en 2015, ocupa un terreno de unas 200 hectáreas mediante una concesión de 50 años, y está equipada con una antena parabólica de 35 metros de diámetro que permite comunicaciones y mediciones con sondas y satélites a distancias que exceden cientos de miles de kilómetros.

Estacion espacial de Neuquen (1)

La base espacial china en una provincia Argentina que inquieta a Estados Unidos

Desde su inauguración, las autoridades argentinas han presentado la estación como una cooperación científica y tecnológica que beneficia tanto al programa espacial argentino, a través de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), como a las misiones de exploración lunar y espacio profundo de China. Funcionarios han destacado que el uso de la estación por parte de investigadores argentinos está garantizado y que el sitio se destina principalmente a fines pacíficos y civiles.

Sin embargo, esta instalación ha generado inquietud en Estados Unidos. Funcionarios estadounidenses han señalado que el control operativo y de seguridad de la estación está en manos de entidades chinas, en particular la China Satellite Launch, Tracking and Control General (CLTC), históricamente vinculada al Ejército Popular de Liberación.

Estacion espacial de Neuquen (2)

La alerta de Estados Unidos

Desde Estados Unidos se ha expresado preocupación por la posibilidad de que estas capacidades puedan tener usos duales, civil y militar, en particular en lo que respecta a la vigilancia satelital y la interceptación de señales, elevando el nivel de tensión en materia de seguridad regional y espacial.

En 2024, el embajador de Estados Unidos en Argentina llegó a cuestionar públicamente la presencia y funciones de personal chino en la estación, lo que motivó respuestas oficiales de China subrayando el carácter civil y abierto del proyecto y su cooperación con científicos internacionales.

Este debate refleja una multipolaridad emergente en el espacio exterior. Por primera vez, un actor extraoccidental instala e opera una infraestructura espacial crítica fuera de su territorio, en abierta competencia con la influencia tradicional de Estados Unidos y sus aliados. La estación de Neuquén simboliza así la transición de un sistema espacial dominado por unas pocas potencias tradicionales hacia un escenario más diverso, donde países como China amplían su presencia científica y estratégica en el hemisferio sur.

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