En los mercados globales actuales, la carne vacuna de América Latina no solo es un producto agrícola más, es una carta de poder económico y diplomático. Durante décadas, Argentina fue sinónimo de vacuno de alta calidad en Asia, con China como su principal comprador.
El país de América Latina que desafía la hegemonía de Argentina y buscar exportar carne a China
No basta con tener calidad como la que Argentina históricamente ofreció, sino que también importa la escala, la logística y la capacidad de producción competitiva
Sin embargo, esa posición dominante hoy enfrenta un desafío creciente desde un rival regional que ha sabido capitalizar la demanda china. Te contamos de que país de América Latina se trata.
El país de América Latina que desafía la hegemonía de Argentina y buscar exportar carne a China
Brasil no es un recién llegado, es el mayor exportador mundial de carne bovina, con una industria que en los últimos años ha incrementado y diversificado su producción hasta niveles récord. En 2025, las exportaciones brasileñas hacia China, el mayor importador mundial de carne vacuna, sumaron cerca de 1,6millones de toneladas, generando miles de millones de dólares y consolidando al país como un actor central en la mesa china.
Esta supremacía brasileña no solo se mide en volumen sino en dinámica de mercado. China ha otorgado a Brasil una cuota anual muy superior a la de Argentina dentro de su régimen de importaciones (1,106 millones de toneladas frente a 511000 toneladas en 2026), lo que abre mucho más espacio para que el gigante sudamericano aumente su presencia sin enfrentar aranceles punitivos.
Por qué este país de América Latina desplaza a Argentina”
Ese contexto explica por qué Brasil, más que ningún otro país de la región, está desplazando a Argentina como principal proveedor de carne vacuna para China. Mientras Buenos Aires se centra en mantener su participación dentro de una cuota establecida, Brasil tiene margen a pesar de los límites arancelarios para crecer y negociar más con China.
La decisión del gobierno de China de aplicar medidas de salvaguardia y aranceles extras a las exportaciones que excedan las cuotas, un intento por proteger su industria local, podría aliviar un poco la presión sobre productores domésticos, pero también favorece indirectamente a quienes tienen más volumen permitido, como Brasil.





