El Colegio de Abogados del Gran Mendoza denunció que a siete meses del comienzo de la pandemia de coronavirus sus asociados tienen muchas dificultades para trabajar en los tribunales provinciales sobre los casos y juicios que llevan adelante en nombre de sus clientes.
Juzgados cerrados por coronavirus: el Colegio de Abogados reclama a la Corte

El Poder Judicial de Mendoza.
Foto: Fernando Martinez/ Diario UNO"La Suprema Corte de Justicia no aporta soluciones y tampoco diálogo para buscar esas soluciones", agregó la presidenta del directorio, Andrea Disparte, quien espera que la cúpula del Poder Judicial convoque a una reunión de trabajo para superar los problemas y facilitar la continuidad y agilización de los procesos judiciales que se paralizan.
Esta es la segunda denuncia similar que abogados y procuradores hacen pública desde que los tribunales provinciales debieron modificar el sistema de trabajo a raíz de la pandemia de COVID-19 y la emergencia sanitaria vigente.
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La primera data de abril, cuando la Federación de Colegios de Abogados dijo que la Justicia estaba "paralizada".
Incluso antes del comienzo de la propagación del virus ya habían acontecido los primeros roces del Colegio de Abogados del Gran Mendoza con la gestión que encabezaba Jorge Nanclares.
Hubo reuniones por la escasa cantidad de empleados judiciales para atender a los abogados y por el mal funcionamiento de los ascensores, que impedían llegar a los pisos más altos, donde funcionan juzgados civiles. También hubo acuerdos pero los problemas operativos subsistieron.
Juzgados cerrados o que se cierran a media mañana, largas esperas para ser atendidos y quince días promedio de demora para conseguir un turno para la atención presencial. Estos son algunos de los inconvenientes expuestos por el Colegio de Abogados en la denuncia que circula a través de la web institucional.
La ecuación es sencilla: si los abogados y procuradores no consiguen que avancen las causas que llevan adelante perderán clientes a los que no podrán retener pero también perderán dinero de los honorarios y fundamentalmente oportunidades de trabajo en un contexto laboral complejo de por sí.
La problemática se agrava, sostienen desde el Colegio de Abogados, porque la Suprema Corte no los ha convocado para escuchar las peticiones.
“La atención en los tribunales ocasiona permanentes perjuicios a los profesionales del Derecho en su ejercicio profesional. Por un lado es realmente dificultoso conseguir un turno para obtener atención en las diferentes mesas de entrada. Esos turnos tienen demoras de 15 días y es frecuente que se cierre un juzgado aún cuando hay gente con turno esperando ser atendida”, manifestó el directorio del Colegio de Abogados de Mendoza.