Se trata de la turbina AR1100, desarrollada por la empresa Proteus e instalada en el estrecho de Naru. El proyecto de Japón se convirtió en el primer sistema mareomotriz a escala megavatio conectado a la red eléctrica en territorio japonés, marcando un paso importante para el avance de este tipo de energía en el país.
Japón instala turbinas en el océano y cambia las reglas de la energía sustentable
La tecnología utilizada por la AR1100 destaca por su capacidad de adaptarse a las corrientes marinas para generar electricidad de forma más eficiente. La turbina de Japón cuenta con un avanzado sistema de inclinación y orientación que le permite alinearse automáticamente con el movimiento de las mareas y aprovechar al máximo la energía del océano.
Además, esta innovación de Japón posee un rotor horizontal de tres palas y un sistema de control inteligente que ajusta el rendimiento en tiempo real, optimizando constantemente la producción energética según las condiciones del mar.
La importancia de esta turbina de Japón
La instalación de esta turbina en Asia representa un avance clave para la expansión de la energía mareomotriz en Japón. El proyecto fue desarrollado en colaboración con Kyuden Mirai Energy, una de las principales compañías energéticas del país, y busca demostrar que las mareas pueden convertirse en una fuente estable y confiable de energía renovable.
Una de las grandes ventajas de este tipo de tecnología es su previsibilidad. A diferencia de la energía solar o eólica, que depende de factores climáticos variables, las mareas mantienen un comportamiento constante y mucho más fácil de calcular. Esto convierte a la energía mareomotriz en una alternativa especialmente útil para zonas costeras e insulares que necesitan una fuente limpia y estable de electricidad.
Al mismo tiempo, esta infraestructura también se presenta como una herramienta importante para avanzar en la descarbonización del sistema eléctrico y reducir la dependencia de los combustibles fósiles de Japón.






