Aseguran que la única forma de terminar con el coronavirus es vacunando a casi toda la población. Así lo indicó Elena Obieta, médica infectóloga y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología en una nota con Radio Nihuil. Pero la experta aclaró que es preciso también que se continúe con los cuidados del uso de tapabocas, lavado de manos y distaciamiento, incluyendo a los que ya están inoculados.

La segunda ola

En la entrevista con Carlos Hernández y Carina Scandura, Obieta, se declaró como "muy optimista" y aseguró que no cambia nada "saber si vamos a enfrentar una segunda ola si nunca nos terminamos de ir de la primera. Todos los días se mueren 5 argentinos por hora y tenemos un promedio de 7 mil casos por día. Estamos en una meseta súper alta. No estamos en el Aconcagua como en agosto, septiembre y octubre, pero seguimos a mitad de camino"

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Volveremos a subir los casos cuando empiecen los fríos y no tengamos el 70% u 80% de la población vacunada. Hoy tenemos más inmunidad natural por enfermedad ya que hay dos millones de compatriotas que tuvieron Covid y ese número es más grande que el de los vacunados Volveremos a subir los casos cuando empiecen los fríos y no tengamos el 70% u 80% de la población vacunada. Hoy tenemos más inmunidad natural por enfermedad ya que hay dos millones de compatriotas que tuvieron Covid y ese número es más grande que el de los vacunados

Dos posibilidades

La doctora Obieta explicó que las epidemias tienen dos formas de resolverse: "Una es la que el virus se agote -como pasó con el ébola en África- porque ya no quedan personas susceptibles de contagiarse. La otra es que pase de ser una epidemia a una endemia como el mal de Chagas y se quede para siempre. En ese caso habrá que convivir con él y tener al Covid con un diagnóstico diferencial frente al paciente que llega, por ejemplo, con fiebre o neumonía. Pero lo real es que con la población vacunada la epidemia se agotará".

Las nuevas cepas

La experta se refirió también a la aparición de nuevas cepas, aparentemente más peligrosas, como las del Reino Unido y de Brasil. Dijo lo siguiente: "La buena noticia es que de momento las vacunas que tenemos en el país son útiles para estas variantes. Pero si tuvieramos circulación de la cepa de Sudafrica, la vacuna de Astra tiene bastante menos eficacia. Además hay que tener en cuenta que si hay circulacion viral los virus pueden mutar. Entonces puede que de 4 a 6 meses aparezca la cepa Godoy Cruz, por decir un nombre, que sea muy agresiva y transmisible. El mensaje entonces, para que los virus no muten y aparezcan cepas que no sean alcanzadas por las vacunas, es seguir con las medidas de prevención: barbijos, distancia, lavado de manos, ventilaciòn".

Las vacunas y la grieta política

"La política partidaria hizo daño -opinó Obieta- porque en vez de ocuparse del bienestar de las ciudadanos pensó en el beneficio propio. Hicieron circular falsas noticias, con mala intención. Yo me anoté para vacunarme sin que estuviese aún la publicación de la fase tres de la Sputnik V. Me llegó el turno y me vacuné. Sabía que en el hospital la gente esperaba que Obieta se vacunara para tomar la decisión de vacunarse. Y así lo hice. Y no vale elegir la de la India, Rusia o China. Son todas eficaces. La que tengas, que te la apliquen. Y después de que te vacunen seguí con los cuidados".

No relajarse

Como reflexión final, la profesional expresó: "Un virus suelto no muta, no se reproduce, no sirve para nada. Pero si seguimos teniendo circulación, si siguen muchas fiestas y los jóvenes tomas del pico la misma botella de cerveza, o toman mate todos juntos, el virus puede mutar y probablemente habrá que vacunarse con una cepa distinta".