Balance de la comuna

Hay 40 personas que dejaron de vivir en la calle tras pasar por refugios de invierno de la Ciudad

Los refugios funcionaron durante 78 días, con colaboración de instituciones como Grupo América. El largo camino hacia la revinculación laboral y familiar

Por Matías Pascualetti

Los 2 refugios de invierno que funcionaron en la Ciudad de Mendoza alojaron a 203 personas entre el 15 de junio y el 31 de agosto. De ese total, unas 40 no regresaron a situación de calle porque consiguieron trabajo o lograron revincularse con sus familias, según el balance que la subsecretaria de Inclusión y Desarrollo Humano de la Capital, Ana Urrutia, brindó a radio Nihuil.

El operativo se extendió durante 78 días y dispuso de 80 camas, distribuidas entre los refugios Huentala y Azul. Los espacios estaban destinados a varones mayores de edad y funcionaron mediante un esquema que reunió al municipio con organizaciones sociales y religiosas y actores privados.

Dignidad. Uno de los refugios que se ofrecieron para que las personas en situación de calle no sufrieran las frías noches de invierno.

Objetivo: que nadie sufra el invierno en situación de calle

Urrutia destacó la participación de Pastoral de Calle, Red Calle, el Hotel Huentala, el Refugio Azul, distintas iglesias -incluyendo a la Iglesia Católica-, la Fundación Grupo América y el Club Sportivo Independiente Rivadavia. También señaló que más de 10 áreas municipales intervinieron en el abordaje.

No todas las personas que se acercaron pudieron ingresar. Hubo 15 que quedaron afuera luego de los controles biométricos: en la mayoría de esos casos, el impedimento estuvo relacionado con citaciones judiciales a las que no se habían presentado.

Empleo y revinculación familiar para salir de la calle

La permanencia fue muy diferente según cada caso. Algunas personas se alojaron entre 1 y 5 días, mientras que otras permanecieron durante 20 días, un mes o incluso más tiempo. Fue con este último grupo con el que los equipos pudieron sostener un acompañamiento más prolongado.

“Aproximadamente 40 personas no van a volver a la calle”, enfatizó Urrutia en diálogo con Nihuil. De acuerdo con la funcionaria, una parte importante logró incorporarse al mercado laboral. La construcción concentró la mayor cantidad de inserciones, aunque también hubo empleos en restaurantes y hoteles.

Otro grupo retomó el vínculo con hermanos, padres u otros familiares y volvió a vivir con ellos. Además, 4 personas regresaron a sus provincias de origen mediante pasajes proporcionados por la Asociación Unida Transporte Automotor Mendoza (Autam) o pagados por sus familiares.

Urrutia indicó que la proporción de personas que consiguió una alternativa a la calle fue similar a la registrada en experiencias anteriores. También aclaró que sostener esos resultados requiere continuar el acompañamiento después del cierre de los refugios invernales.

La mirada de nuestros compatriotas en situación de calle interpela a toda la sociedad. Imagen ilustrativa.

Solo el 18% venía de la Ciudad de Mendoza

El grupo más numeroso estuvo compuesto por personas de entre 20 y 60 años. Hubo pocos adultos mayores y, según Urrutia, todos los que pasaron por los refugios se encuentran actualmente en una pensión, con familiares o en un alquiler al que decidieron acceder.

La funcionaria explicó que esos casos fueron derivados de manera inmediata al equipo municipal de Personas Mayores, que trabajó en coordinación con la Dirección de Adultos Mayores de la Provincia.

Otro dato del balance fue el origen de los alojados: apenas el 18% era oriundo de la Ciudad de Mendoza. El resto provenía de otros departamentos del Gran Mendoza, zonas más alejadas de la provincia y otros distritos del país. Entre quienes llegaron desde otras provincias, el grupo más numeroso procedía de Buenos Aires, una situación que, según Urrutia, no se había registrado en los años anteriores.

Se estima que pasaron por los refugios de invierno más de 200 personas. Imagen ilustrativa.

Por qué no se ocuparon todas las camas

Urrutia detalló que las 80 camas no estuvieron completas todas las noches. Los equipos psicosociales de la comuna y los Preventores se acercaron a personas que continuaban en la vía pública, pero algunas decidieron no ingresar.

Urrutia remarcó que cualquier abordaje sostenido "requiere la voluntad de la persona". Cuando alguien acepta comenzar un proceso, explicó, intervienen los equipos psicosociales y se realizan derivaciones al Ministerio de Salud u otros efectores especializados si existen problemas de salud mental, consumos problemáticos u otras afecciones.

La explicación municipal convive con una observación planteada por las organizaciones que trabajan en el territorio. En abril, Sergio Fadon, voluntario de Puente Vincular, advirtió a Diario UNO que algunas personas se esconden o se alejan ante la presencia de Preventores porque temen que las retiren de los espacios públicos o les quiten sus pertenencias.

Los 203 alojados no representan a toda la población en la calle

La cifra de 203 personas corresponde exclusivamente a quienes pasaron por los refugios durante este invierno. Por lo tanto, no puede leerse como un relevamiento de toda la población en situación de calle ni compararse de manera directa con otros registros.

Un relevamiento realizado por Red Calle en junio de 2025 contabilizó 1.044 personas en situación de calle solamente en el Gran Mendoza. El número fue más del doble de los 421 casos registrados en toda la provincia por un operativo del Ministerio de Capital Humano de la Nación difundido este año.

Ocurre que las mediciones utilizaron metodologías y alcances distintos. El relevamiento nacional se hizo durante una o 2 noches en 19 jurisdicciones, mientras que las organizaciones sostienen que se necesita al menos una semana porque la población se desplaza y no permanece siempre en los mismos lugares.

El acompañamiento continuará durante el año

Urrutia sostuvo que la tarea municipal no termina con el cierre de los refugios. La Ciudad mantiene durante los 365 días talleres interdisciplinarios, asesoramiento legal y orientación para la inserción laboral. También ofrece cursos de manipulación de alimentos, algunos de los cuales comenzaron durante el invierno y continuarán después del 31 de agosto.

Las organizaciones sociales, a su vez, piden que la respuesta no quede limitada a los meses de frío. Plantean que los refugios de emergencia deben complementarse con políticas estables de vivienda, atención de la salud mental, abordaje de los consumos problemáticos y herramientas de inclusión laboral. El balance de los 78 días deja, así, dos imágenes simultáneas: 40 trayectorias que habrían encontrado una salida y una problemática mucho más amplia que sigue presente cuando el invierno termina.

En pocas palabras

  • 40 personas dejaron la situación de calle tras pasar por los refugios de invierno en Ciudad.
  • Causas de egreso: empleo y revinculación familiar fueron los principales motivos de salida.
  • Balance del operativo: los 2 refugios alojaron a 203 personas durante 78 días.
Resumen generado por Thinkindot AI

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