La inundación de 1970

El trágico aluvión de las heladeras y los autos flotantes y las imágenes de un domingo de terror

La feroz tormenta, e inundación en enero de 1970 destruyó el dique Frías y la correntada arrasó con personas, casas y vehículos en el Gran Mendoza

Mendoza, 4 de enero de 1970. Verano muy caluroso y húmedo. Pegajoso. El año había comenzado con tormentas fuertes pero nadie imaginó lo que sucedería aquel domingo en horas de la tarde: truenos y pesados goterones dieron paso a la lluvia. Y a más lluvia. Y a súbita oscuridad. Entonces, sobrevino la inundación. El aluvión de las heladeras y los autos flotantes. Y la tragedia.

Fueron 40 minutos de terror. Hubo personas fallecidas en distintos lugares del Gran Mendoza. "Causó 28 muertos el dramático aluvión", tituló al día siguiente, en tipografía catastrófica, el matutino local El Diario.

También hubo rescates propios de películas apocalípticas. De gente atrapada en sus autos, arrastrados y gobernados por esa masa líquida y oscura. Pero también de gente que caminaba por las calles y miraba vidrieras, costumbrismo de antaño.

El aluvión de las heladeras flotantes en la calle San Martín

La inundación del ´70 también es recordada como "el aluvión de las heladeras". La correntada de agua y barro sin control venía desde Godoy Cruz -donde ya había hecho estragos-; y se apoderó del centro mendocino, borró las calles y arrasó con todo lo que encontró en el camino.

Primero fueron las sillas y las mesas prolijamente dispuestas en las veredas de los bares, cervecerías y confiterías; después fue el turno de las heladeras de una popular casa de electrodomésticos. Finalmente, los autos. Y la gente.

Los Fiat 600 flotaban por la avenida San Martín como embarcaciones de papel a la deriva hasta que terminaban arracimados contra los árboles y los postes de energía eléctrica. Los Citröen y los Renault 4L tampoco se salvaron de la furia de la inundación. Ni siquiera los pesados y portentosos Rambler.

Imagen dantesca de las consecuencias del aluvión del '70 en pleno centro.

Imagen dantesca de las consecuencias del aluvión del '70 en pleno centro.

Por entonces, los estudios de Canal 7 funcionaban en lo alto del Edificio Gómez, en Garibaldi 7 casi avenida San Martín. Esa ubicación terminó siendo un privilegio para la generación del contenido periodístico y testimonio de la época. Entonces, los camarógrafos filmaron imágenes en blanco y negro que pasaron a la historia, y que pueden revisitarse en el siguiente link de Youtube.

Qué causó el aluvión del '70: la lluvia y la ruptura del dique Frías

El aluvión del domingo 4 de enero del ´70 se produjo por dos factores determinantes: la extraordinaria cantidad de lluvia caída en poco tiempo -las crónicas hablaron de 100 milímetros- y el colapso del dique Frías, que había sido construido casi 40 años antes bajo la dirección del ingeniero Federico Tapper, como respuesta a una inundación de los años '30.

El día después del aluvión, el ingeniero Federico Tapper revisa lo que quedó del dique Frías.

El día después del aluvión, el ingeniero Federico Tapper revisa lo que quedó del dique Frías.

Al mediodía había llovido bastante en la zona del piedemonte y los cauces trabajaron a destajo. Sobreexigidos para afrontar lo que vendría después.

"El Frías", como se lo conoció popularmente, tenía una capacidad de 6 millones de metros cúbicos pero colapsó porque, además, estaba a mitad de su capacidad por el material de embanque. El agua destruyó las lozas de los costados y causó socavones. El agua, furiosa, buscaba por dónde circular. Entonces, arrastró todo lo que encontró. El canal Cacique Guaymallén aún no había sido construido.

Así, aquel domingo de enero de vacaciones y sin fútbol, la correntada avanzó veloz hacia las zonas urbanas y densamente pobladas. Como Villa del Parque, en Godoy Cruz. Ése fue parte del inicio del drama, que todavía se recuerda.

Planimetría de la época. A la izquierda, el dique Frías, cuyo colapso derivó en el aluvión de las heladeras que castigó a departamentos del Gran Mendoza.

Planimetría de la época. A la izquierda, el dique Frías, cuyo colapso derivó en el aluvión de las heladeras que castigó a departamentos del Gran Mendoza.

El Pasaje San Martín, inundado

Volvamos al centro mendocino. A la avenida San Martín. Las fotos de antaño nos permiten tomar una dimensión bastante aproximada de las consecuencias del aluvión del '70. Pero hay un registro que merece ser contado, porque da fuertes indicios del impacto de la correntada. La imagen que muestra a una Estanciera -vehículo de gran porte de la época- atravesada en plena vía, frente al Pasaje San Martín, y con el agua golpeando casi a la altura de las ventanillas. Al fondo de la escena, una empresa histórica: la Compañía Financiera Montemar.

Autos flotantes en pleno centro, a la altura del Pasaje San Martín, arrastrados por el agua del aluvión.

Autos flotantes en pleno centro, a la altura del Pasaje San Martín, arrastrados por el agua del aluvión.

Federico Pagano, hijo del recordado gerente general Osvaldo Pagano y nieto de uno de los fundadores de la firma, recordó, en base a los comentarios orales escuchados, "que el agua también se metió en los subsuelos de los locales del Pasaje San Martín". Y la sede de Montemar era uno de ellos. "Al día siguiente, mi padre, que vivía a una cuadra y media, sobre calle Garibaldi, debió desagotar el subsuelo del local de Montemar valiéndose de baldes y trapos de piso".

El aluvión que trascendió los tiempos

La historia y las consecuencias del aluvión de las heladeras han trascendido generaciones. De hecho, el relato y los detalles recobran vida en estos tiempos, en los cuales los especialistas en meteorología advierten de que se acerca un verano muy húmedo y extremadamente lluvioso por el fenómeno bautizado "El Súper Niño", lo que activó alertas y precauciones en organismos públicos para mantener cauces y defensas aluvionales en condiciones de que la aguas circulen como corresponde. Sin desbordar. Sin inundar.

La furia del aluvión del '70 causó daños importantísimos en estructuras del Gran Mendoza, como la destrucción casi total del Puente Olive, que conectaba Godoy Cruz y Luján, a la altura del carril Cervantes.

Vista aérea de la correntada a la altura del Puente Olive, en Godoy Cruz, tras la ruptura del dique Frías.

Vista aérea de la correntada a la altura del Puente Olive, en Godoy Cruz, tras la ruptura del dique Frías.

En los barrios también hizo estragos en casas que se volvieron inhabitables y debieron ser demolidas.

La inundación anegó y destruyó casas en Godoy Cruz y Las Heras.

La inundación anegó y destruyó casas en Godoy Cruz y Las Heras.

Desde Godoy Cruz a Las Heras, un río

Tras circular por calles del centro, la masa líquida siguió camino, en bajada, hacia el norte y ganó la Cuarta Sección de Ciudad. La lluvia había cesado pero la correntada anegaba las calles San Juan, Córdoba, Montecaseros y Videla Castillo hasta llegar a Coronel Díaz.

Las Heras fue el próximo blanco del aluvión de las heladeras que hasta poco antes estaban expuestas en las vidrieras de los comercios. El panorama, tan desolador como en las zonas anteriores: viviendas afectadas, vehículos flotantes y gente desesperada. Otro capítulo de esa historia de terror.

Lila Levinson, figura de la tevé y la radio de Mendoza, también evocó aquel domingo triste: "Por supuesto que recuerdo lo que pasó ese día. Yo trabajaba como locutora en Canal 7. Desde las ventanas del edificio Gómez veíamos cómo circulaba el agua por la avenida San Martín. Recuerdo que a la altura de San Martín y Morón el panorama era terrible porque todavía no habían construido el canal Cacique Guaymallén. Lo de las heladeras que flotaban en la calle inundada fue tremendo".

Lila también recordó haber visto televisores flotando y arrastrados por la marea sin contención. "Fue horrible. Lo vivimos con mucha angustia. Canal 7 filmó todo", aportó.

El día después del aluvión, camiones de la Municipalidad de Capital se llevaron los restos materiales que vecinos y comerciantes del centro sacaban a la calle.

El día después del aluvión, camiones de la Municipalidad de Capital se llevaron los restos materiales que vecinos y comerciantes del centro sacaban a la calle.

Juan Carlos Onganía gobernaba el país y José Eugenio Blanco era el interventor federal en Mendoza. En junio de ese año asumiría Francisco Gabrielli. Don Pancho.

La máxima autoridad presidencial visitó Mendoza luego del drama. Llegó asistencia material desde varias provincias. Y también desde Chile. Todo por vía aérea. Colchones, frazadas y ropas y calzados, para quienes habían perdido todo lo que tenían como consecuencia del aluvión de aquel histórico domingo de enero.

Fotos e información: Publicaciones de la época, Mendoza Antigua y el blog No queremos inundarnos

En pocas palabras

  • Aluvión histórico: El 4 de enero de 1970, Mendoza sufrió una tragedia por lluvias torrenciales y el colapso del dique Frías.
  • Impacto devastador: La inundación, conocida como el aluvión de las heladeras, quedó en la historia de los desastres naturales ocurridos en Mendoza.
Resumen generado por Thinkindot AI