Hay que ser cautelosos, propone el abogado Diego Lavado cuando Diario UNO le pregunta qué piensa acerca del nuevo giro en la causa judicial por la desaparición forzosa de Paulo Cristian Guardati por abuso policial, hace poco más de 28 años, en Godoy Cruz.

-¿Por qué?

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- Porque la información que viene de gente de la Policía –o de gente vinculada a la Policía– generalmente no conduce a nada. Ya nos pasó con Guardati pero también con otra investigación todavía sin resolver: las desapariciones forzosas de Adolfo Garrido y Raúl Baigorria, ocurridas en abril de 1990, dos años antes del caso Guardati.

Lo nuevo

La investigación sumó una prueba en las últimas semanas: un testigo le dijo a la fiscal de Homicidios Claudia Ríos que el responsable de la desaparición de Guardati es un policía que integraba la Brigada Nocturna de Investigaciones y que, junto a otros uniformados, fue procesado y sobreseído por la Justicia a mediados de los ’90.

Ese testigo declaró desde la prisión. Por videoconferencia. Es un ex policía. Y esa condición motiva la cautela de Lavado. Lo hace menos creíble.

El caso

Paulo Cristian Guardati fue visto por última vez en la comisaría del barrio La Estanzuela de Godoy Cruz el 24 de mayo de 1992 entre las 4.30 y las 5 de la mañana.

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El desaparecido por abuso policial vivía en La Estanzuela.

El desaparecido por abuso policial vivía en La Estanzuela.

Tenía 21 años y había sido aprehendido por policías a la salida de un baile, cerca de la escuela de la zona, la Atilio Anastasi.

Se lo llevaron esposado, según testigos.

A poco de cumplirse el primer año del grave episodio, Diario UNO le dedicó parte de la tapa de su primera edición, con un informe del periodista Alberto Atienza.

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El caso Guardati en la primera edición de Diario UNO de papel.

El caso Guardati en la primera edición de Diario UNO de papel.

El caso trascendió las fronteras de la provincia y en 1998 el Estado mendocino admitió la responsabilidad frente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que determinó el pago de una indemnización de $136.000 a la madre, Hilda Lavizari.

Pero el cuerpo jamás fue encontrado.

Cuestión de Estado

Cuando Guardati desapareció, gobernaba Mendoza El Rolo Gabrielli y Alfredo Porras era su ministro de Gobierno. En aquella época, el Ministerio de Gobierno concentraba la responsabilidad política de los actos de las fuerzas policiales y penitenciarias.

Hoy, Porras integra la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza.

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Porras era el jefe de las fuerzas policiales y de seguridad cuando Guardati desapareció.

Porras era el jefe de las fuerzas policiales y de seguridad cuando Guardati desapareció.

-¿Qué opina de la nueva pista del caso Guardati? –preguntó Diario UNO.

–Es importante que la justicia siga investigando hasta descubrir la verdad, cualquiera sean los elementos que lleguen a la causa. Estoy seguro de que el fiscal y el juez sabrán qué hacer. Nunca hay que cesar en la búsqueda de los responsables.

En los tribunales

El caso Guardati estuvo a cargo de al menos media docena de jueces y fiscales. Estela Garritano de Cejas, titular del Segundo Juzgado de Instrucción en 1992, fue la primera magistrada encargada de investigar qué pasó con el muchacho.

Tres años después, Garritano de Cejas llevó a juicio a cuatro policías por el crimen de Guardati y a 11 civiles por el delito de falso testimonio durante el desarrollo de la pesquisa. Todos fueron sobreseídos.

Ahora, a poco más de 28 años de la desaparicion a manos de personal policial, uno de esos cuatro ex uniformados volvió a quedar bajo sospecha gracias a la declaración incriminatoria de un ex compañero de la Policía. La fiscal Ríos tiene la palabra.

Bajo tierra

El cuerpo de Guardati fue buscado sin éxito en las tumbas ubicadas en el cuadro 34 del cementerio de la Capital. Corría 2012, habían pasado ya 20 años de la desaparición del muchacho y las expectativas se renovaban. Una vez más, debido a un nuevo testimonio proveniente de filas policiales.

Personal del Equipo de Antropología Forense ordenó cercar el predio que da a calle Mitre de Ciudad y durante 36 horas levantaron muestras de restos óseos de tumbas comunes.

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La pesquisa por abuso policial llegó a un cuadro de viejas tumbas en el cementerio de Capital.

La pesquisa por abuso policial llegó a un cuadro de viejas tumbas en el cementerio de Capital.

La conclusión de que ninguna muestra peritada coincidía con el ADN de Guardati en comparación con el de la madre derribó todas las expectativas. Y otra vez a fojas cero.

Papeles

El expediente judicial del caso Guardati reune hasta hoy más de 6.000 hojas acumuladas en 24 cuerpos cosidos con piola sisal y agujas como las que usan los colchoneros, si es que ese oficio aún sobrevive.

Cada una de esas hojas acumula actas de procedimiento y las declaraciones de testigos e imputados. También croquis y exposiciones de testigos reservados. Lasopiniones e intervenciones de peritos de diversas especialidades y fotografías: de las excavaciones, de la hoy desaparecida comisaría de La Estanzuela y hasta del desaparecido.

La causa también incluye las diversas ofertas de recompensa en dinero para quienes aporten información concreta que sirva para hallar el cuerpo del muchacho o con los verdaderos responsables de su desaparición.

La recompensa vigente es de $50.000. La fiscal Ríos pedirá a las autoridades que eleven ese monto a $300.000 para hacerla más tentadora.

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