Guillermo Cabrera.
Un suero para super héroes
La impresión de porta-sueros surgió hace meses con la idea de hacer más ameno el pasó de los niños por el hospital. En Mendoza, específicamente, se hizo entrega 100 unidades destinadas al hospital Notti para la sala de oncología infantil y para el Hospital Perrupato de San Martín.
"Los chicos que están internados por tratamientos oncológicos o por lo que sea, están pasando un mal momento como yo cuando era chico. Entonces para hacerle a este niño un momento más llevadero, y se genere un mayor vínculo entre el medico y el paciente, es que creamos los porta-sueros". "Los chicos que están internados por tratamientos oncológicos o por lo que sea, están pasando un mal momento como yo cuando era chico. Entonces para hacerle a este niño un momento más llevadero, y se genere un mayor vínculo entre el medico y el paciente, es que creamos los porta-sueros".
Gerónimo Cabrera.
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Gerónimo Cabrera de "Te doy una mano" entregando los porta-sueros de super héroes
(Foto: Martín Pravata)
Es una cuestión simbólica para que el médico le pueda preguntar en qué super héroe se quiere convertir y así el menor pueda creer que está recibiendo el poder de Hulk, Superman, Batman o de Los increíbles.
"Es algo que genera alegría en los chicos y como nos dicen algunos médicos, en los tratamientos oncológicos el 30% de la recuperación es todo de la cabeza. Viene todo por las ganas que le pone la persona y si ellos saben que reciben estos poderes, tienen el 30% de la batalla ya ganada", detalló Gerónimo
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Gerónimo y Guillermo de "Te doy una mano" entregando los porta-sueros de super héroes
(Foto: Martín Pravata)
"Es ayudar al que le hace falta y que a nosotros no nos cuesta nada", agregó su padre y compañero de proyectos.
Thiago y su doble batalla
Thiago tiene 10 años, es oriundo de San Carlos y nació sin su mano derecha. Condición con la que debió aprender a manejarse en la vida, y que a su vez, lo llevó a sufrir bullying en su colegio.
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Thiago (10) practicando con la prótesis 3D recibida (Foto: Martín Pravata)
"Uno como mamá trata de hacer lo mejor y por más que yo estuviera llorando por dentro, siempre lo motivaba y le decía que podía hacer lo que se propusiera. Le decía 'No te voy a abrir ese alfajor', así estaba 10 minutos, él lloraba hasta que lo lograba y era un viste que 'Sí podes'", contó con lágrimas en los ojos y la vos entrecortada la madre de Thiago, Estefanía.
Por su parte, Thiago manifestó su alegría de poder hacer cosas que hasta ese momento no podía.
"Espero hacer muchas más cosas como agarrar un vaso que antes no podía, tratar de comer que nunca he podido hacerlo bien y por lo menos jugar algo" "Espero hacer muchas más cosas como agarrar un vaso que antes no podía, tratar de comer que nunca he podido hacerlo bien y por lo menos jugar algo"
Thiago.
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Thiago (10) y su mamá emocionados y abrazados (Foto: Martín Pravata)
Su mamá contó que la segunda batalla es el tema del bullyng que sufría y aprendió a no prestarle atención.
"En la escuela católica a la que va hacen siempre un circulo de la paz, y una nena no se si miedo o que , no le quiso dar la mano. Él llegó llorando y le dije 'Bueno fijate quien te la quiere dar', y así fue creciendo con ese pensamiento, aceptándose como realmente él nació", relató. "En la escuela católica a la que va hacen siempre un circulo de la paz, y una nena no se si miedo o que , no le quiso dar la mano. Él llegó llorando y le dije 'Bueno fijate quien te la quiere dar', y así fue creciendo con ese pensamiento, aceptándose como realmente él nació", relató.
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