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Gastón Abrego y su experiencia de codearse con la muerte

El joven Gastón Abrego estuvo internado por coronavirus y pudo codearse con la muerte. Sus tuits se hicieron virales y sensibilizaron a mucha gente

Gastón Abrego, es de Las Heras, tiene 29 años, y pasó hace muy poco los peores 12 días de su vida, tras ser internado por Covid-19. Ya había perdido a su padre, también contagiado de coronavirus, y cuando le tocó a él vivir una odisea de 23 días, desde el primer síntoma, se codeó con la muerte y la vio de cerca. "Estoy contento de estar de nuevo en casa, estar con mi familia, y de poder contarla", dijo ya en su casa. El joven contó sus experiencias vía Twitter, como la de despertar con el ruido de la bolsa de cadáver en que metían a su compañero de habitación.

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https://twitter.com/gaston_abrego_/status/1385263323030200322

Ya de vuelta en su casa, un poco más tranquilo, pero trascendiendo la falta de aire al realizar la nota en el noticiero de El Siete, entrevistado por Marcela Navarro, contó su duro paso por la enfermedad que azota a la humanidad en el mundo. "Comencé con síntomas leves, luego se fue complicando, y cerca del día 10, empecé con falta de aire, me acerqué al hospital, y desde ese momento quedé internado. El sistema de salud funciona, gracias a Dios, y en todo momento me asistieron, y me estabilizaron. Conté en Twitter mi experiencia, y no esperaba recibir tantos mensajes de la gente", dijo.

"Lamentablemente me tocó perder a mi papá, por Covid, en octubre, y fue bastante simbólico haber pasado por esto. No fue una buena experiencia. Lo conté, y la crudeza (de la situación) sirvió para que la gente se sintiera identificada, y muchos que habían perdido a sus familiares se vieron reflejados en esta historia", agregó sobre su experiencia.

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Esta es una de las selfies que subió Gastón Abrego desde su cama de internación, luchando contra el Covid-19.

Esta es una de las selfies que subió Gastón Abrego desde su cama de internación, luchando contra el Covid-19.

Respecto a lo vivido durante su internación, relató: "Detallé en el Twitter cómo habían empezado los síntomas, y una de las partes más duras fue que en la cama de al lado falleció una persona, que la había visto en la tarde bien, pero evidentemente estaba más grave que yo. Era una persona de aproximadamente unos 60 años, y a la noche se complicó, y lo más trágico fue despertarme viendo a la enfermera subida a una silla haciéndole reanimación (RCP), y lamentablemente no lo pudieron salvar. Fue bastante shockeante esa situación".

Pero las duras situaciones intrahospitalarias no terminaron allí, y Gastó relató el momento que sacudió a todos en las redes sociales. "Yo no estaba bien, seguía con oxígeno, y en los días siguientes me cambian de habitación, y vivo la misma situación: en este caso, estaba dormido, y la persona que estaba al lado falleció, y me despertó el ruido de la bolsa donde lo estaban metiendo al cadáver", recordó conmovido.

Lo imprevisible del Covid-19

"No puedo explicar lo duro que fue esa situación. Yo me estaba mejorando, cada día un poquito, y mi cabeza viendo eso y pensando de todo. Esa persona estaba bien en la tarde, y a la noche se había complicado. No había vuelta atrás", reflexionó sobre lo vivido, agregando: "En Twitter escribí que lamento no saber cómo se llama esa persona (fallecida). A mi papá le pasó algo parecido, y uno está en esa habitación y no puede estar acompañado y termina falleciendo solo".

Gastón es joven, deportista, y consciente. Por eso la sorpresa y la perplejidad ante los cuadros de pesadilla que tuvo que ver. "Nunca pensé que iba a pasar por esto. Siempre me cuidé. Hoy en día puedo darme más valor a las pequeñas cosas, como familia. Hay que seguir cuidándonos. A mi papá se lo llevaron y no lo pude ver más. Hoy en día lo que más valoro son los afectos, con ganas de cuidarlos mucho más".

"Mi vida era normal, hacía deportes, y de repente no podía levantarme para ir al baño por quedarme sin aire. Esto ha sido un antes y un después. Envejecí 20 años de un día para el otro” "Mi vida era normal, hacía deportes, y de repente no podía levantarme para ir al baño por quedarme sin aire. Esto ha sido un antes y un después. Envejecí 20 años de un día para el otro”

La recuperación es lenta, y el maldito virus dejó sus huellas. Gastón bajó cerca de 10 kg de peso, ya que el Covid le sacó el apetito, según le dijeron los médicos, la recuperación va a ser larga y deberá hacer interconsulta con neumonólogos. "Hasta hace días no podía hablar con fluidez y me agito muy rápido, como si estuviera corriendo, aunque sólo he caminado unos 50 metros", detalla Abrego.

Un mensaje profundo y sin moralina

"Cuando tuiteé, no lo hice con la intención de dar una clase de moral ni nada por el estilo. Lo escribí desde el dolor y contando mi experiencia. No está bueno, sé que estamos todos un poco cansados del encierro. Pero hay que seguir apostando por cuidarse. Decidí dar esta nota por un tema de vi que había generado algo bueno en la gente y apelar a la conciencia de cada uno y al sentido común, sabiendo que nos tenemos que cuidar entre todos, y nadie se salva solo", explicó el recuperado joven lasherino cuando le preguntaron que opinaba sobre las diarias noticias de fiestas privadas o la gente que no cumple las medidas de prevención sanitaria.

Finalmente, Gastón realizó un pedido para el hospital donde estuvo internado: insumos. “Yo estuve unos días en el Hospital Central, y después me trasladaron a un Centro Integrador Comunitario (CIC) que han readaptado en (Fray Luis) Beltrán, al lado del Hospital Metraux, y allí todo el tiempo se están utilizando termómetros, oxímetros. Si algún funcionario o alguien que quiera hacerlo, escucha esto, y quiere aportar algo más al sistema de salud, puede acercarlos ahí, van a ser muy bien recibidos y sirven un montón en este momento tan caótico", concluyó.

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